Mutual de Seguridad desarrolla programa pionero de capacitación laboral y preventiva en cárceles de Santiago
La iniciativa —impulsada por Mutual de Seguridad junto a Fundación Invictus y Gendarmería de Chile— marca un hito en capacitación intrapenitenciaria y apunta a mejorar la reinserción laboral.
Fortalecer la reinserción laboral de personas privadas de libertad sigue siendo uno de los principales desafíos del sistema penitenciario chileno. En su proceso de reintegración, muchas personas enfrentan brechas educativas, escasa certificación de competencias y dificultades de acceso al empleo formal, especialmente en oficios técnicos.
A ello se suma que la formación desarrollada al interior de las cárceles no siempre se encuentra alineada con los estándares exigidos por el mercado laboral, particularmente en materia de seguridad laboral y prevención de riesgos, lo que limita las oportunidades de inserción efectiva en el mundo del trabajo.
En este contexto, se desarrolló un programa al interior del Centro Penitenciario de Santiago con el fin de reducir brechas formativas y alinear las competencias laborales con los estándares del mercado, especialmente en materia de seguridad y prevención de riesgos.
Capacitación intrapenitenciaria con foco en prevención
El Programa de Integración Laboral y Competencias Preventivas fue ejecutado por Fundación Invictus, en conjunto con Mutual de Seguridad, y con la autorización y coordinación de Gendarmería de Chile.
“Esta es la primera vez que Mutual de Seguridad desarrolla capacitaciones al interior de un recinto penitenciario. Desde hace 60 años nuestro rol ha sido velar por la salud y seguridad de los trabajadores de Chile, y ese mismo criterio aplica aquí”, explicó Mario Miranda Morales, subgerente de Gestión del Conocimiento de la entidad.
La iniciativa estuvo dirigida a personas que participan en talleres laborales intrapenitenciarios, con el propósito de entregar herramientas prácticas, conocimientos técnicos y contenidos de prevención de riesgos, entendiendo la seguridad laboral como un componente clave para un desempeño adecuado en el mundo del trabajo.
Los talleres laborales son gestionados por Fundación Invictus, organización sin fines de lucro que desde 2016 trabaja en la reinserción social y laboral de personas privadas de libertad a través de oficios como la carpintería y la fabricación de mobiliario.
“El 99% de las personas que hoy están privadas de libertad va a salir en algún momento, y ese dato debería cambiar la forma en que miramos la reinserción”, afirmó José Ignacio Torrealba, director ejecutivo de la fundación.
Formación técnica y proyección de reinserción
El programa consideró a 120 personas privadas de libertad, quienes participaron en una semana intensiva de capacitación organizada en grupos de cerca de 30 asistentes. La formación se estructuró en cuatro módulos: prevención de riesgos eléctricos, manejo seguro de herramientas manuales, cuidado de las manos y primeros auxilios, todos impartidos por facilitadores de Mutual de Seguridad.
Previo al inicio, se realizó un diagnóstico preventivo en terreno para identificar riesgos asociados a las actividades productivas —como cortes, atrapamientos y riesgos eléctricos—, lo que permitió ajustar los contenidos a las condiciones reales de trabajo.
Desde la experiencia en aula, el facilitador Hermin Pincheira destacó la disposición de los participantes. “Más allá de los contenidos técnicos, encontré una disposición genuina de todos quienes participaron en la capacitación por aprender y prepararse para el mundo laboral. El respeto, la atención y el compromiso observados confirman que la formación en prevención tiene un impacto que va más allá del aula”, señaló.
Proyección y replicabilidad del modelo
Si bien esta experiencia corresponde a una primera etapa, ya cuenta con proyección. Para 2026, Mutual de Seguridad planificó nuevas semanas de capacitación, con miras a ampliar la cobertura y evaluar la replicabilidad del modelo en otros centros penitenciarios del país, en coordinación con Gendarmería y organizaciones especializadas.
“El desarrollo de estas iniciativas depende del trabajo colaborativo entre el sector público, las organizaciones sociales y el mundo privado”, concluyó Miranda, subrayando el valor de la articulación para promover una inserción laboral efectiva y con foco preventivo.
La experiencia muestra que la formación técnica y preventiva al interior de las cárceles puede transformarse en una herramienta concreta para reducir brechas, fortalecer competencias y abrir oportunidades reales de reinserción laboral.