Día Mundial del Sueño: hábitos cotidianos como la cafeína o las siestas podrían afectar tu descanso
Especialistas advierten que ciertos hábitos cotidianos, como consumir bebidas estimulantes en la tarde o usar múltiples alarmas para despertar, pueden perjudicar la calidad del sueño.
Este viernes 13 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de dormir bien y prevenir enfermedades asociadas a un mal descanso.
Según cifras de la Sociedad Chilena de Medicina del Sueño (Sochimes), cerca del 80% de la población no duerme entre las 7 y 8 horas recomendadas, mientras que menos del 30% mantiene un horario fijo para dormir.
Hábitos que pueden afectar tu descanso
Entre los factores que podrían estar afectando la calidad del sueño, los especialistas mencionan algunas prácticas comunes que muchas personas no consideran problemáticas.
Consumir cafeína en la tarde
Las bebidas estimulantes como café, té, bebidas cola o incluso mate pueden interferir con el sueño si se consumen demasiado tarde.
Las siestas también influyen
Aunque para muchas personas dormir una siesta parece una buena forma de recuperar energía, los especialistas advierten que puede alterar el ritmo de sueño.
Si son necesarias, recomienda que no superen los 20 a 30 minutos y que se realicen idealmente después de almuerzo
El problema de las alarmas
Otro hábito frecuente que puede afectar la calidad del descanso es utilizar varias alarmas para despertar.
Según el especialista, esto puede generar un sueño fragmentado y de mala calidad, lo que incluso puede disminuir el rendimiento durante el día
Recomendaciones para dormir mejor
Entre las principales recomendaciones de los expertos está mantener una rutina de sueño regular, intentando acostarse y despertar siempre a la misma hora, incluso durante los fines de semana.
También aconsejan evitar el uso de pantallas como celulares, computadores o televisión al menos una o dos horas antes de dormir, para favorecer un descanso más natural.
Los especialistas en higiene del sueño coinciden en que adoptar hábitos saludables, como una alimentación equilibrada, actividad física regular y una rutina de descanso estable, puede marcar una diferencia importante en la calidad del sueño.