Frío en la mañana y calor en la tarde: cómo prevenir enfermedades
La llegada del otoño ya comienza a sentirse en distintas zonas de Chile, con jornadas marcadas por mañanas frías, tardes templadas y noches nuevamente bajas en temperatura. Este contexto, sumado a una mayor permanencia en espacios cerrados, ha favorecido la circulación de virus respiratorios, elevando el riesgo de contagios en la población.
Cambios de temperatura y espacios cerrados: los principales riesgos
Durante las últimas semanas, las variaciones térmicas dentro de una misma jornada se han intensificado. Esta condición, advierten especialistas, genera un entorno propicio para la propagación de enfermedades respiratorias estacionales como la influenza.
A diferencia de la creencia común, el principal factor de riesgo no es el frío en sí mismo, sino los cambios bruscos de temperatura y la exposición a ambientes cerrados o con ventilación deficiente. En estos espacios, el recambio de aire es limitado, lo que facilita la circulación de virus.
Desde la Mutual de Seguridad enfatizan la importancia de adoptar medidas preventivas, especialmente entre quienes alternan entre exteriores e interiores o permanecen largos periodos en lugares con alta concentración de personas.
“Hoy el principal factor es la combinación de cambios bruscos de temperatura y espacios cerrados con poco recambio de aire. Por eso, mantener una ventilación regular y protegerse de los contrastes térmicos resulta clave para reducir los contagios”, señala el Director Médico del Hospital de Mutual de Seguridad, Rafael Borgoño.
Medidas y cuidados
Entre las principales recomendaciones destacan el uso de vestimenta por capas —que permita adaptarse a las variaciones del día— y mantener temperaturas interiores moderadas, evitando contrastes extremos con el exterior. También se aconseja ventilar diariamente los espacios cerrados, incluso en días fríos, y proteger zonas expuestas como manos, rostro y cuello.
A ello se suman hábitos generales como una buena hidratación, alimentación equilibrada y mantener al día el calendario de vacunación.
Oficinas, transporte y hogares: focos de mayor contagio
Los espacios cerrados continúan siendo los principales focos de transmisión. Oficinas, establecimientos educacionales, transporte público y hogares concentran mayor riesgo debido a la alta ocupación y la ventilación limitada.
En estos entornos, las medidas de higiene personal adquieren especial relevancia. El lavado frecuente de manos, evitar el contacto con el rostro y cubrirse al toser o estornudar son prácticas fundamentales para reducir la propagación de virus.
Asimismo, los expertos insisten en la importancia de ventilar regularmente los espacios y mantener condiciones ambientales estables, evitando cambios bruscos de temperatura que puedan afectar la respuesta del organismo.
En un contexto de transición estacional, la prevención aparece como la principal herramienta para enfrentar el aumento de enfermedades respiratorias. La combinación de medidas simples puede marcar la diferencia en la reducción de contagios durante las próximas semanas.