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Paseos con tu mascota en primavera: cómo evitar quemaduras por el pavimento caliente

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POR Dorys Aroca Soto |

Las temperaturas de primavera pueden parecer agradables, pero superficies como el asfalto y el cemento pueden alcanzar niveles peligrosos para las patas de las mascotas. Desde el Colegio Médico Veterinario entregan recomendaciones para prevenir lesiones durante los paseos.

Con la llegada de la primavera aumentan las temperaturas y también las salidas al aire libre con las mascotas. Sin embargo, el calor trae riesgos para los perros que pueden pasar inadvertidos.

Aunque las tardes de septiembre pueden sentirse agradables, el asfalto y otras superficies expuestas directamente al sol pueden alcanzar temperaturas superiores a los 50 °C.

Desde el Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet) advierten que estas condiciones pueden provocar quemaduras y lesiones en las almohadillas de los perros.

El pavimento puede superar los 50 °C

Viviana Valenzuela, directora de la Comisión Nacional de Tenencia Responsable de Mascotas de Colmevet, explicó que el pavimento no se calienta solo por la temperatura del aire, sino también por la exposición directa al sol.

Por ello, incluso en días primaverales con temperaturas de entre 25 y 27 °C, el asfalto puede superar los 50 °C y convertirse en un riesgo para las mascotas.

“A esa temperatura, el contacto sostenido alcanza para provocar una quemadura en menos de un minuto”, advirtió la especialista.

El pavimento suele alcanzar su punto de mayor calor entre las 14:00 y las 17:00 horas, por lo que Colmevet recomienda tomar precauciones antes de iniciar un paseo.

Las superficies de color oscuro presentan un mayor riesgo, al igual que el asfalto, el cemento, la arena y el pasto sintético expuestos directamente al sol.

¿Cómo saber si el suelo está demasiado caliente?

Para comprobar la temperatura del suelo, Colmevet aconseja apoyar el dorso de la mano sobre la superficie durante siete segundos. Si resulta imposible soportar el contacto durante ese tiempo, el piso también será peligroso para las almohadillas del perro.

Entre las señales de alerta aparecen la cojera repentina, el lamido insistente de las patas, el rechazo a caminar o el levantamiento de una extremidad al pisar.

También pueden presentarse lesiones visibles, como enrojecimiento, ampollas, grietas o incluso desprendimiento de la piel de las almohadillas. Ante cualquiera de estos síntomas, se recomienda revisar las patas y acudir a un médico veterinario.

Recomendaciones para proteger sus patas

Como medida preventiva, la institución aconseja evitar las horas de mayor calor y preferir los paseos temprano por la mañana o al atardecer.

También recomienda elegir recorridos con sombra o pasto natural y revisar las almohadillas al regresar a casa. Otra alternativa es utilizar botines o ceras protectoras para reducir el contacto con superficies calientes, siempre que el animal los tolere adecuadamente.