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Programa chileno utiliza inteligencia artificial para convertir pérdidas de alimentos en nuevos ingredientes

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

Nova-IA, impulsado por Corfo y ejecutado por Dictuc, busca aprovechar subproductos de la industria alimentaria y anticipar problemas en los procesos productivos.

Cáscaras, semillas y orujos que quedan fuera de la producción alimentaria pueden conservar fibra, proteínas y otros componentes útiles.

Aprovechar ese potencial es el objetivo de Nova-IA, un programa chileno que combina investigación científica e inteligencia artificial para desarrollar nuevos ingredientes y productos.

Nuevos ingredientes a partir de pérdidas alimentarias con ayuda de inteligencia artificial

La iniciativa, impulsada por Corfo y ejecutada por Dictuc, reúne a investigadores, empresas y organismos públicos. Su trabajo aborda el aprovechamiento de pérdidas alimentarias, la mejora de los procesos industriales y el análisis de las preferencias de los consumidores.

“Durante los procesos productivos y a lo largo de la cadena alimentaria, se generan pérdidas y subproductos que aún contienen componentes valiosos”, explica Pedro Bouchon, académico de Ingeniería UC y director del programa.

Nuevos usos para los subproductos alimentarios

Una de las herramientas en desarrollo es una plataforma que cruza información científica y comercial con las características de los subproductos. Su propósito es identificar posibles aplicaciones, como harinas para cereales y snacks funcionales.

La inteligencia artificial permite priorizar las alternativas más prometedoras, que posteriormente deben probarse en laboratorio. En esta tarea participa el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA).

Tecnología para reducir mermas y explorar nuevas aplicaciones alimentarias

El programa también trabaja en tecnologías para reducir mermas durante la producción. Entre ellas figuran sensores inteligentes, visión computacional y modelos predictivos que permitirían anticipar problemas de calidad y ajustar los procesos antes de que aparezcan defectos.

A esto se suman los gemelos digitales: representaciones virtuales de las líneas productivas que permiten simular escenarios y evaluar riesgos.

Otra plataforma buscará integrar información sobre tendencias y necesidades de los consumidores, con herramientas de análisis de lenguaje adaptadas al español de Chile.

El consorcio también explora el diseño de proteínas asistido por inteligencia artificial. Las variantes propuestas deberán someterse a evaluaciones experimentales para determinar sus posibles aplicaciones en el ámbito de la salud.