“No es que haya que huir del amor, sino que no hay que buscarlo” (Simone Weil)
El mismo año en que se publicó El Fantasma de la Ópera y Gustav Mahler estrenó su Novena Sinfonía (la última que presentó en vida), nació una mente y una voz que repensaría el mundo desde 1909. Simone Weil, la teóloga, socióloga y aguda intelectual francesa, nació el 3 de febrero y, aunque murió con a penas 34 años, pudo vislumbrar respuestas para las preguntas que históricamente el ser humano se ha hecho.