Prohibir los trajes
Desde comienzos de los años 2000 el burkini, el traje de baño islámico, una especie de traje de buzo que sólo deja a las mujeres mostrar su cara, viene causando polémica pero es en el verano de 2016 que radicaliza posiciones cuando en Cannes comienza una ola de prohibiciones en playas francesas de ocupar esa prenda. Reclaman las autoridades de esas localidades que es por higiene y seguridad, rápidamente aparecen opositores de la medida y la ONU finalmente pide que sea revocada porque, de acuerdo a los tratados establecidos, las limitaciones a la práctica de los credos sólo pueden tener motivos de orden público y otras muy acotadas excepciones. La discusión es pública e internacional, un lector londinense de The Guardian, Henry Stewart, envió al editor la siguiente carta que fue publicada en plena discordia estival el 16 de agosto de 2016