TRAGEDIA GRIEGA
En la primavera de venecia de 1959 sucedió el opulento encuentro del magnate, Aristóteles Onassis, y la divina, María Callas. Un amor apasionado y tortuoso como de tragedia griega y ese año 68 es el final definitivo. En enero, desconociendo lo que venía o no queriendo verlo, María le escribe: