De Kahlil Gibrán a Mary Haskell
Kahil Gibrán conoció a Mary cuando tenía 21 años, ella tenía 30, le sugiere ir a estudiar a París, luego decide irse a Nueva York, Mary le arrienda un departamento. La separación inspira sus cartas de amor, no hay evidencia de encuentros físicos tan encendidos como sus cartas. Aparentemente, él nunca quiso. Y ella se conformó, como escribió en su diario, con que la gente “supiera que él me amaba porque era el más grande honor que tuve y quería que me lo reconocieran”. En Septiembre de 1920, Gibrán le escribió: