De Ted Hughes a la madre de Sylvia Plath
Dicen que el invierno del norte en 1963 fue uno de los más fríos que se conocen. Fue ese el que eligió Sylvia Plath para quitarse la vida en febrero. Un mes después, su marido Ted Huges, señalado como responsable directo o indirecto de los padecimientos de la poeta, le escribe a Aurlia, la mamá de la Plath.