De Camille a Rodin
Cuando la preciosa y jovencísima Camille Claudel, comenzó a trabajar en el taller del célebre escultor Auguste Rodin, estaba fascinada y orgullosa de su trabajo. Era 1883 y Rodin se fascinó por su talento y su belleza. La hizo su ayudante, su musa, su amante. Camille dejó escrita en sus notas que él se aprovechaba de ella, que las obras que presentaba como propias eran producto de su trabajo menospreciado, que Rodin había echado encima de su arte la sombra de su nombre. La atormentaba, la humillaba paseándose con otras mujeres delante de ella, Camille trataba de librarse