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Tamaño Carta 02 de noviembre 2026

Una astronauta a Kennedy

Fue en 1963 que se le acabó la paciencia a Geraldyn Cobb. Sus cercanos le decían Jerry y tenía 12 años cuando tomó por primera vez los controles del avión que pilotaba su papá, el Coronel Cobb. Desde ese día nunca más miró hacia abajo. A los 16 sacó una licencia de piloto privado, a los 18 se certificó como instructora, al poco tiempo había conseguido records de velocidad, distancia y altitud. En 1960 fue la primera de 13 mujeres (las mercury thirteen) en ingresar al entrenamiento intensivo que determinaría si podría o no ser astronauta. Aunque pasó todas las pruebas con resultados extraordinarios, permaneció en tierra y pronto el programa fue cancelado. En 1963 intentó buscar otros caminos hacia el espacio exterior a través del congreso y, como no le fue bien, decidió escribir suplicándole al Presidente John Kennedy: