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El contra reloj de Santiago para la APEC y la COP 25 luego de la crisis

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POR Cristián Rodríguez |

Urbanistas coinciden que es una tarea compleja, pero creen que las protestas son una oportunidad para reconstruir nuevos consensos con mayor capacidad de diálogo.

Aún no hay cifras de lo que costará levantar la ciudad que será sede de dos grandes reuniones internacionales. ¿Estamos a tiempo?

Quedan 26 días para que Chile sea el dueño de casa en la reunión anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Una cumbre en que 21 líderes mundiales tendrán cita en Santiago para conversar sobre sociedad digital y crecimiento sustentable, entre otros temas.

El desorden social desatado estos días cuestiona la seguridad con la que Chile podría organizar un evento de impacto global. A esto debe sumarse la Conferencia de las Partes (COP25) que tiene fecha entre el 2 y el 13 de diciembre. Entonces, le preguntamos a destacados urbanistas si el país está en condiciones de ser anfitriones y recibir a más de 30 mil personas en total en los próximos dos meses.

Para Luis Eduardo Bresciani, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica, este nuevo ánimo social, acompañado de una legitimación de demandas, augura muchas tensiones para ambos eventos, que generarán grandes debates que son transversales mundialmente. “Este estallido social no fue sólo gatillado por el alza del pasaje de Metro, es evidente que es el efecto de una acumulación de frustraciones ante la desigualdad”, explica. 

Sergio Baeriswyl, presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, confía en la resiliencia que tenemos como país. “Existe una institucionalidad preparada para impulsar estos procesos. No obstante este es un evento totalmente diferente, donde la reconstrucción necesita contar previamente con una base social estable”. 

Para Baeriswyl, el rol de los municipios es fundamental. En ese contexto deben asumir un rol relevante y ser cercanos a sus comunidades. 

Esta semana está programada una reunión extraordinaria del CNDU para “reflexionar y ver como podemos colaborar en los procesos de cambio y reconstrucción que sean necesarios”. Sobre si Santiago está en condiciones de hacerle frente al desafío APEC y COP25 dice que quiere ser optimista y espera que sí. 

Tic Tac, el reloj avanza

Luis Eduardo Bresciani no está tan seguro que en un mes se llegue a la normalidad necesaria que necesita la APEC. Sin embargo, la Conferencia de las Partes le parece una excelente oportunidad para restituir la convivencia social y un desafío como país. “Esencialmente, es una convocatoria ciudadana para discutir una nueva forma de ocupar nuestros territorios y ciudades”. Agrega que es una buena oportunidad para dejar de lado la soberbia y reconstruir nuevos consensos con mayor capacidad de diálogo.

“Reconstruir siempre será una tarea que movilice a la sociedad, a las voluntades políticas, las visiones de ciudad y permite generar consensos. En el caso de la COP en particular, permite construir un relato común que le de sentido a todo esto”, dice Bresciani, precisando que ese relato actualmente no existe.