Actualidad

Qué cambió desde el Bombas I, cuando Caballero y Solar fueron absueltos

Imagen principal
Agencia Uno
POR Ana María |

El fiscal Héctor Barros presentó evidencia contra los dos imputados por el envío de una bomba al exministro Rodrigo Hinzpeter.

Fue en 2011 cuando una frase del juez de garantía Luis Avilés resonó fuerte en la audiencia de preparación de pruebas para el juicio oral de un grupo de anarquistas imputados en el llamado Caso Bombas I, entre ellos Mónica Caballero y Francisco Solar.

Al revisar las primeras pruebas, el juez criticó el trabajo de la Fiscalía Metropolitana Sur -que se apoyó en Carabineros- y que encabezaba en esa época el fiscal Alejandro Peña: “Así de contundente es el derecho cuando se habla en serio, y no con estos argumentos de cuarta categoría”. Fueron el preludio para que meses después el caso terminara sin responsables.

La madrugada de este 24 julio de 2020, por delitos similares, como el envío de un artefacto explosivo el 25 de julio de 2019 al exministro del Interior Rodrigo Hinzpeter, Caballero y Solar fueron nuevamete detenidos.

El primer caso

El Caso Bombas I había sido bautizado por la Fiscalía como Operación Salamandra, por un párrafo de la novela policial La Salmandra, del escritor Morris West: “En toda investigación llega un momento en que no hay nada que hacer, excepto esperar que la química actúe por sí misma. Si uno trata de apresurar el proceso para satisfacerse a sí mismo o a un superior, comete errores. Acepta falsas premisas, crea una lógica ficticia. Uno apresura a sus agentes para que hagan observaciones miopes y le den a uno medias respuestas que lo mantengan feliz, y tiende uno la mano hacia soluciones fáciles y la cierra sobre un puñado de humo”.

Por cómo terminaron las cosas, el texto resultó una ironía.

En ese tiempo, Héctor Barros era parte del equipo que lideraba Peña; el ministro del Interior de entonces era precisamente Rodrigo Hinzpeter. Casi una década después, Barros vuelve a enfrentar judicialmente a dos de la media de docena de imputados del caso Bombas 1, hoy como fiscal regional de la Fiscalía Metropolitana Sur en conjunto con los fiscales Claudia Cañas y Claudio Orellana.

Fue justamente Barros quien ordenó a Carabineros la detención de Caballero y Morales. Ella fue detenida en un departamento en Santiago Centro y él, quien es antropólogo, en una casa en Quinta Normal. Ambos serán formalizados durante la tarde de 24 de julio, en una audiencia que, se prevé, se prolongará por al menos cuatro horas.

El fracaso en la indagatoria del caso Bombas l –en 2012 fueron absueltos– fue una las preguntas que Barros debió responder a la prensa pocas horas después de la detención de Caballero y Solar ahora: “Este es un caso completamente diferente. Estamos hablando de evidencia biológica, de un estándar mucho más alto del que se exige normalmente, y con evidencia fílmica”.

Ese estándar de investigación es el que la Fiscalía Metropolitana Sur ya utilizó cuando el fiscal regional era Raúl Guzmán, actual secretario del Senado, en la indagatoria del llamado Caso Bombas ll: el atentado en 2014 a las estaciones Escuela Militar -que dejó una veintena de heridos- y Los Dominicos, por el que está condenado Juan Flores Riquelme. Fue la primera sentencia por delito terrorista desde el retorno a la democracia después del crimen del senador de la UDI Jaime Guzmán, en 1991.

En la indagatoria en el Caso Bombas ll, se creó un equipo multidisciplinario con Carabineros de la Dirección de Inteligencia Policial y que contó con el trabajo de agentes especiales. Hubo 250 pericias, más de 100 informes de la Fiscalía y participaron, además, más de 80 peritos de distintas áreas.

Además, tal como en la indagatoria de este viernes 24 de julio, hubo análisis de carácter genético, de cámaras e interceptación de comunicaciones a través de medios electrónicos, entre otros. Más un elemento clave: la tarjeta BIP con que Flores se movilizó el día de los hechos estaba en su billetera.

El fiscal Héctor Barros

Condenados en España, desórdenes en Chile

Tras ser absueltos en Chile, Mónica Caballero y Francisco Solar, quienes eran pareja, se fueron a vivir a España. En noviembre de 2013 fueron detenidos en ese país por la colocación de una bomba en la Basílica del Pilar de la ciudad aragonesa de Zaragoza. El artefacto explosivo contaba con dos kilos de pólvora negra. Fueron sentenciados a cuatro años y medio de prisión por los delitos de “lesiones terroristas” y “daño terrorista”, pero solo cumplieron tres años y tres meses y regresaron a Chile en 2017.

El año pasado, Solar fue detenido en medio del estallido social por desórdenes públicos en una protesta frente al canal de televisión Mega.

La ruta de los indagados pertenece al conjunto de las evidencias de la fiscalía.

Durante la audiencia de la tarde del 24 de julio, el fiscal Barros, en el 11° Juzgado de Garantía de Santiago, formalizará a Caballero y Solar por los siguientes hechos:

  • El envío de un paquete, desde correos de la comuna de El Bosque, de un artefato explosivo a la 54° Comisaría de Huecuraba -el 24 de julio de 2019-, y que dejó a 19 policías heridos. 
  • El envío de un paquete a nombre del exministro Hinzpeter a su oficina de Quiñenco, también desde correos de El Bosque, y que alcanzó a ser intercepado.
  • La detonación de dos artefactos artesanales, en febrero de 2020, en los jardines exteriores del edificio Tánica, en Vitacura.

Barros y su equipo trabajaron con el Departamento OS9 de Carabineros y el Laboratorio de Criminalística.