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El impacto económico del atentado al campo de Juan Sutil en el Maule

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POR Cristián Rodríguez |

Desconocidos aplicaron herbicida a 36 hectáreas de frutillas y 17 de moras, todas 100% orgánicas. El efecto acumulado de pérdida de inversión y ventas no realizadas superaría US$ 1 millón.

A primera hora de la mañana del martes 20 de octubre, la cuadrilla de trabajadores de Empresas Sutil que hace la revisión de rutina de las casetas de riego en el Fundo Santo Domingo, ubicado en la zona de Talquita, a pocos kilómetros al sur de Parral, se encontró con el delito.

Desconocidos habían introducido herbicidas en los bidones dosificadores de fertilizantes en los sistemas de riego por goteo, dañando gravemente las 53 hectáreas de frutillas y moras orgánicas que tenía la empresa en la zona. “Se detectó la presencia de varias bolsas de producto químico, cuyas especificidades y origen se encuentran siendo analizadas por los organismos pertinentes”, expresó la compañía, de propiedad del presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Juan Sutil, a través de un comunicado de prensa.

La firma agregó que estos graves hechos fueron denunciados este miércoles 21 de octubre a la Fiscalía Regional de Parral y a la Dirección Regional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) del Maule.

Si bien el efecto concreto del atentado se confirmó este martes, los primeros signos en las plantas se habrían comenzado a percibir hace dos semanas, ya que los herbicidas impactan de manera paulatina en los frutos.

Impactos millonarios

Fuentes conocedoras del negocio agrícola comentaron a PAUTA que el efecto económico de este atentado podría bordear los $1.000 millones. De las 53 hectáreas del campo en Talquita, 36 eran de frutillas y 17 de moras. Todos cultivos 100% orgánicos. Estas últimas, además, habían sido plantadas recién en 2019.

Para estimar el impacto económico total deben considerarse varios aspectos. Primero, la pérdida de la inversión, que en el caso de las frutillas representa entre $12 millones y $15 millones por hectárea. 

En segundo lugar, debe sumarse la utilidad que no se obtendrá, ya que no habrá venta de productos (aunque tampoco habrá costos asociados). Según estimaciones generales, una hectárea de frutillas entrega cerca de 50 toneladas de este producto. La frutilla común se comercializa a entre $900 y $1.000 el kilo, pero la orgánica puede alcanzar tranquilamente los $1.400 en el mercado exportador. Esto significa una merma de $70 millones en ventas, que descontados los costos de cosecha y producción, pueden significar dejar de percibir una utilidad de $20 o $25 millones por hectárea.

Pero a esto hay que sumar que la misma plantación de frutillas en la que se invirtió el primer año entrega una doble cosecha el segundo año, aunque con un rendimiento bastante menor que el primero. Por lo mismo, al impacto económico hay que sumar también la utilidad perdida del segundo año.

Los montos de inversión de las moras (cerca de $10 millones por hectárea) y el precio de venta de ellas son algo más bajos que el de las frutillas.

Con todo, estas fuentes agrícolas estiman que la merma económica para Empresas Sutil por este atentado podría superar US$ 1 millón. Se desconoce si hay seguros comprometidos, aunque las fuentes consultadas ven muy improbable que los haya, debido a la naturaleza del ataque.

Un último factor a considerar es el impacto en el empleo: la cosecha de frutillas es totalmente a mano y utiliza habitualmente a trabajadores de la zona, los que se quedarán sin su fuente laboral a partir de los próximos meses.

La paz social: imperativo ético

Empresas Sutil es uno de los principales holdings agrícolas del país, con activos en los negocios de producción de frutos secos, vinos, champiñones y fruta orgánica, entre otros, además de tener un brazo de financiamiento agrícola.

“Desde Empresas Sutil manifestamos nuestro profundo dolor e indignación frente a todos aquellos actos de violencia que protagonizan minorías irracionales que buscan dañar y destruir los bienes más preciados y fundamentales de las chilenas y los chilenos, como son la vida, la libertad, la seguridad, el trabajo y la democracia. Nadie puede quedar indiferente frente a la indolencia y crueldad de unos pocos que tanta devastación y desolación están ocasionando a nuestro querido país”, expresaron a través de un comunicado.

“Esto tiene que parar ahora y el Estado es quien debe garantizar el respeto absoluto de los derechos esenciales de todas las personas. Recuperar la paz social es un imperativo ético y una condición indispensable para que Chile pueda volver a crecer, a crear empleos y a entregar un mejor futuro para todos sus habitantes”, agregó la empresa.