Los testimonios de chilenos deportados desde Estados Unidos: “Te tratan como si fueras basura”
Pasada la medianoche de este viernes aterrizó en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez un avión que traía a 43 connacionales que fueron exportados desde el país norteamericano, quienes, según informó el Ejecutivo, “se encontraban en incumplimiento de la normativa legal de ese país”.
Pasada la medianoche de este viernes aterrizó en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez un vuelo de deportación proveniente de Estados Unidos con 43 connacionales, quienes, según informó el Ejecutivo, “se encontraban en incumplimiento de la normativa legal de ese país”.
La gestión del retorno fue coordinada por el Gobierno de Chile, en conjunto con las autoridades estadounidenses, a través de los ministerios del Interior, Relaciones Exteriores y Seguridad Pública, además de la colaboración de la Policía de Investigaciones, el Servicio de Registro Civil e Identificación y otras instituciones, con el objetivo de garantizar un proceso seguro.
El vuelo es parte de la política migratoria impulsada por el gobierno de Estados Unidos, al igual que otros similares que se han realizado a diferentes países en la región y que se suma al que se concretó el 22 de mayo que traía a 45 ciudadanos chilenos.
Al igual que en esa ocasión, se llevó a cabo el control migratorio correspondiente para el ingreso al país, mediante el cual se verificó la identidad de cada uno de los pasajeros. Asimismo, dos personas fueron puestas a disposición de la justicia.
El testimonio de los chilenos deportados
En el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, varios de los chilenos deportados fueron recibidos por sus familiares. Algunos de ellos denunciaron haber sufrido malos tratos durante el proceso de expulsión desde Estados Unidos.
Al salir del aeropuerto un hombre conversó con los medios y detalló que en el proceso de deportación estuvo “diez días durmiendo en la calle, en el piso”, ya que en la cárcel de inmigración donde estuvo, “está excedida en gente”.
Asimismo, aseguró que “la comida es un asco” y agregó que llegó a Chile “con ropa que no es mía”.
En tanto denunció que perdieron sus documentos y afirmó que “no se hacen cargo” de ello y que “nos tratan mal”.
El hombre relató las dificultades que enfrentó al llegar al país, destacando la falta de apoyo y recursos para continuar su viaje hasta su ciudad de origen. “Imagínense, llegué sin mi ropa, sin mis documentos y tengo que llegar a Arica y quién me paga el pasaje”, agregó el hombre.
También se refirió a la escala realizada en Perú, ya que este segundo vuelo con chilenos deportados hizo una parada en ese país: “Nosotros pasamos a Perú, había dirigentes de peruanos que le daban la bienvenida a la gente peruana y les daban un dinero, y se hacían cargos de ellos en dejarlos en el centro”.
“Yo no tengo ni $10 en mi bolsillo, ¿cómo me voy a mi casa?”, expresó el ciudadano.
Además, el ciudadano aclaró que en el viaje de más de 12 horas “veníamos peruanos y chilenos, esposados de pie y mano, y solamente nos dieron pan y agua”.
Una mujer que también fue deportada desde Estados Unidos también señaló que recibió malos tratos durante el proceso de expulsión: “Estuvimos en pésimas condiciones, pero ya ahora vamos a estar con nuestra familia. Viajamos esposados de manos y de pies. Fueron muchas horas, desde las 7 de la mañana hasta ahora”-pasada la medianoche-.
Otro de los connacionales que fue deportado desde Estados Unidos, relató lo que vivió durante su estadía en el centro de detención y comentó que su esposa e hijo permanecen en Estados Unidos, por lo que ahora debe gestionar los trámites para que puedan reunirse con él en Chile.
Según comentó, la deportación “nos jodió a todos los chilenos que estábamos buscando una oportunidad para nuestros hijos, nuestra familia, para poder salir adelante. Uno pasa frío ahí, te dejan dormir en el suelo. No nos dejan dormir esposados, pero éramos más de 60 en un pedacito chico”.
Otro de los chilenos deportados que llegó este viernes al aeropuerto de Santiago entregó un testimonio en el que describió cómo percibieron el trato recibido durante todo el proceso.”Al final te tratan como si fueras basura igual y aportas al país, pagas tu impuesto, todo”, confesó.