Barry Pollack, el abogado de Assange que ahora defiende a Nicolás Maduro
Con una carrera judicial de más de 30 años marcada por casos de alto impacto mediático y político, el penalista Barry J. Pollack fue elegido por Nicolás Maduro para liderar su defensa en la Corte Federal de Nueva York
Cuando Nicolás Maduro compareció ante un tribunal federal en Nueva York, un detalle llamó especialmente la atención: la elección de su abogado defensor.
Se trata de Barry J. Pollack, un reconocido penalista estadounidense que ganó proyección internacional por haber representado al fundador de WikiLeaks, Julian Assange.
¿Quién es Barry Pollack?
Pollack es socio del bufete Harris, St. Laurent & Wechsler y cuenta con más de 30 años de experiencia en litigios federales.
A lo largo de su carrera ha defendido a clientes involucrados en casos de delitos financieros, seguridad nacional y disputas complejas con el gobierno de Estados Unidos, lo que le ha valido una reputación como abogado especializado en causas difíciles y de alto contenido político.
De Assange a Maduro
Su mayor exposición en la escena internacional se produjo con la defensa de Julian Assange. En ese caso, Pollack participó en la negociación de un acuerdo que permitió la salida del activista australiano de prisión y puso fin a una prolongada batalla judicial con Washington.
Ese antecedente consolidó su imagen como un abogado capaz de enfrentar al Departamento de Justicia en procesos con implicaciones diplomáticas.
Ahora, Pollack asume la defensa de Nicolás Maduro, acusado en Estados Unidos de cargos relacionados con narcotráfico y conspiración. El proceso podría sentar precedentes en materia de persecución judicial contra exjefes de Estado y líderes políticos extranjeros.
La estrategia legal
El abogado ha adelantado que su estrategia incluirá la impugnación de la legalidad de la captura de Maduro y la exploración de argumentos de inmunidad soberana.
Sin embargo, estas líneas de defensa enfrentan obstáculos significativos, ya que Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente legítimo de Venezuela, lo que debilita su eventual protección bajo ese principio del derecho internacional.