Audiencia en el Vaticano: el Papa León XIV se reunió con María Corina Machado
La reunión fue confirmada por la Santa Sede, pero no brindó detalles sobre el contenido del diálogo. El encuento se produce días después de declaraciones del Papa y el llamado a respetar la voluntad de los venezolanos.
El Papa León XIV recibió este lunes en audiencia privada en el Vaticano a María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz.
La reunión fue confirmada por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, que, como es habitual en este tipo de encuentros, no ofreció detalles sobre el contenido de la conversación y acordó mantener la confidencialidad del diálogo.
El encuentro se dio en medio de la crisis venezolana y tras el llamado del Pontífice a respetar la voluntad popular
El encuentro se produce en un contexto de fuerte conmoción política internacional, a poco más de una semana de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro durante un ataque de Estados Unidos sobre Caracas, un hecho que generó reacciones contrapuestas y elevó la tensión diplomática en la región.
Señales del Vaticano y proyección internacional de Machado
Días antes de la audiencia, el viernes pasado, el jefe de la Iglesia católica se dirigió al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede y realizó un llamado a respetar la “voluntad del pueblo venezolano”, al tiempo que instó a buscar soluciones pacíficas que se sitúen por encima de los “intereses partidistas”.
Estas declaraciones fueron interpretadas como una señal de preocupación del Vaticano ante la crisis venezolana y la necesidad de encauzarla mediante el diálogo y el consenso.
Machado mira a Washington mientras el Vaticano mantiene cautela
En paralelo, se prevé que Machado continúe esta semana con una agenda internacional intensa. Según lo anunciado públicamente, la dirigente opositora podría reunirse en Estados Unidos con el presidente Donald Trump, un encuentro que reforzaría su posicionamiento internacional en un momento clave para el futuro político de Venezuela.
La Santa Sede, por su parte, mantiene una postura de cautela diplomática,a través de gestos institucionales y con llamados públicos a la paz y al respeto de los procesos democráticos.