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Francisca Alessandri: la identidad chilena y el desgaste del mito del país excepcional

POR Micaela Galarce Mascaró |

En conversación en La Mesa de Todos, la académica analiza los 20 años de la Encuesta Bicentenario UC y advierte una caída del optimismo, una brecha generacional y una identidad nacional en disputa.

Chile dejó de verse como un país excepcional dentro de América Latina. Así lo reflejan los resultados de la Encuesta Bicentenario de la Universidad Católica, que cumple dos décadas midiendo valores, creencias e identidad nacional.

En La Mesa de Todos, Francisca Alessandri abordó los principales hallazgos de la Encuesta Bicentenario de la Universidad Católica. La periodista, magíster en Ciencia Política y académica del Centro de Políticas Públicas UC sostuvo que Chile ha ido dejando atrás la idea de ser un país excepcional dentro de América Latina, dando paso a una mirada más crítica de su propio desarrollo.

El desgaste de la excepcionalidad

“Esta encuesta comienza en un periodo muy especial de la realidad nacional, en vísperas del Bicentenario, cuando había optimismo y expectativas de que el desarrollo estaba a la vuelta de la esquina“, señaló Alessandri.

Sin embargo, advirtió que con el paso del tiempo “comenzamos a vernos no tan excepcionales, sino que vimos que algunos de los problemas de nuestros vecinos también se dan aquí”, especialmente en ámbitos como el desarrollo económico, la democracia y la confianza institucional.

Brecha generacional e identidad

Uno de los elementos más preocupantes es la distancia de los jóvenes con la identidad nacional.

“Entre los jóvenes de 18 a 24 años se ve una merma en la apreciación de los valores y símbolos que marcan nuestra identidad”, afirmó, agregando que hoy existe una mayor dificultad para definir qué caracteriza a los chilenos.

Migración y tensiones cotidianas

La académica también se refirió al impacto de la migración en la percepción de identidad.

Si bien aclaró que no existe un rechazo generalizado, advirtió que el fenómeno comienza a sentirse en la vida diaria.

“No hay un rechazo generalizado a la inmigración, pero sí comienza a surgir como un tema en la vida cotidiana de las personas”, lo que puede generar tensiones culturales y reforzar ciertos rasgos identitarios.

Elementos que persisten

Pese a los cambios observados, Alessandri subrayó que existen aspectos que se mantienen firmes en el imaginario colectivo.

En particular, destacó el apego al territorio y a la soberanía nacional. “La soberanía territorial es algo muy marcadamente chileno y que no se tranza”, sostuvo, descartando que hoy esté emergiendo una nueva identidad nacional.

A su juicio, Chile atraviesa más bien un periodo de fragmentación simbólica, marcado por disputas culturales y generacionales, pero sin un reemplazo claro de la identidad tradicional.