Ignacio Irarrázaval: la familia sigue siendo central en Chile, pero ya no responde a un solo modelo
En Mesa de Todos, el académico analizó los cambios que ha experimentado la familia chilena en los últimos 20 años, a partir de los datos de la Encuesta Bicentenario de la Universidad Católica, abordando la caída de la natalidad, la autonomía personal y los desafíos que enfrentan las políticas públicas.
En La Mesa de Todos, Ignacio Irarrázaval, director del Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, analizó en profundidad cómo ha evolucionado la familia chilena durante las últimas dos décadas a partir de los resultados de la Encuesta Bicentenario UC.
Irarrázaval destacó que, si bien la familia sigue siendo un pilar central de la vida social en Chile, sus formas de organización, decisiones de tener hijos y roles de género han experimentado transformaciones significativas que reflejan cambios culturales, demográficos y de autonomía personal en la sociedad contemporánea
Nuevas formas de familia y mayor libertad de elección
Según explicó Irarrázaval, el cambio más visible no está en la valoración de la familia, sino en su estructura.
La encuesta muestra una creciente aceptación de la convivencia antes del matrimonio, los hogares monoparentales y los matrimonios entre personas del mismo sexo.
“Hoy día la familia es un espacio que se elige, es adaptable y es plural”, afirmó, subrayando que existen múltiples formas legítimas de constituir un hogar, todas unidas por lo que definió como un “nicho de amor”.
Caída de la natalidad y autonomía femenina
Uno de los temas centrales de la conversación fue la sostenida disminución de la natalidad en Chile, que hoy registra tasas incluso más bajas que varios países europeos.
Irarrázaval enfatizó que ya no se trata solo de un problema económico.
“Las razones para no tener hijos hoy están mucho más asociadas al desarrollo personal y a la autonomía, especialmente en las mujeres”, explicó.
En esta línea destacó el impacto de la incorporación femenina al mercado laboral y la búsqueda de proyectos de vida propios.
Brechas laborales y límites de las políticas públicas
El académico también advirtió sobre la persistente brecha laboral entre hombres y mujeres tras el nacimiento del primer hijo, una de las más altas comparativamente.
Aunque existen políticas de apoyo, la percepción social es que aún resultan insuficientes.
“No hay una bala de plata para revertir la caída de la natalidad”, sostuvo, agregando que incluso en países con fuertes incentivos económicos solo se ha logrado desacelerar la tendencia
Un desafío generacional de largo plazo
Finalmente, Irarrázaval alertó sobre un cambio generacional profundo: cerca de un 25% de los jóvenes declara no querer tener hijos.
“No estamos frente a una crisis de identidad, sino ante una reconfiguración de las formas de vivir y proyectarse“, concluyó, planteando un desafío estructural para la sociedad chilena.