Cataldo y su balance en Educación: defiende SLEP, admite errores en el SAE y reconoce deuda en financiamiento escolar
En La Mesa de Todos de Pauta Propia, el secretario de Estado también abordó su principal frustración como ministro, que según aseguró, no tiene relación con el proyecto de condonación del CAE.
En la recta final del gobierno del Presidente Gabriel Boric, el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, entregó un balance de la gestión educacional, revisando la implementación de las principales reformas del período y los desafíos que quedan pendientes para el próximo gobierno.
En La Mesa de Todos de Pauta Propia, el secretario de Estado también reconoció errores en el debate educacional, abordó su principal frustración como ministro y fijó una postura clara frente a la violencia en los establecimientos educacionales.
Ley de educación pública y SLEP
El ministro destacó como hito la aprobación transversal de la ley de educación pública. “Se votó con 122 votos a favor, cero abstenciones, cero rechazo”, afirmó.
El titular de Educación también defendió los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) y aseguró que los datos muestran avances concretos.
“En aprendizaje estamos subiendo a un ritmo más rápido que el resto, en revinculación estamos teniendo capacidad de retener más estudiantes en el sistema (…) y en asistencia estamos subiendo a un ritmo más rápido que el resto del sistema”, aseguró.
“No puede ser que solo por diferencias políticas – ideológicas terminemos echándonos al bolsillo una oportunidad de consolidar un sistema de educación que además escape un poco de lo que está pasando en el mundo municipal. Tampoco es bueno lo que tenemos hoy día. Son muchos los municipios que están en crisis financiera”, agregó.
Errores en el debate del SAE
La autoridad realizó su autocrítica respecto del debate en torno al Sistema de Admisión Escolar (SAE). Al referirse a las reformas impulsadas hace casi una década, sostuvo que “estoy absolutamente claro de que en la etapa de reformas de hace ocho años atrás, diez años atrás, exageramos el debate como país, de lado y lado”.
En ese contexto, reconoció que se cometió un error al dejar fuera del discurso la noción de excelencia académica. “Yo creo que el abandonar de la perspectiva de la diversidad educativa, de la inclusión, la excelencia, es un error que se cometió”, aseveró.
“Para mí la diversidad educativa también contempla la excelencia”, añadió, señalando que “se lo entregamos en bandeja a la derecha, que se hace propio un tema que no tendría por qué no ser también patrimonio de la izquierda”.
Gratuidad, CAE y FES
El ministro también estableció que el modelo actual de gratuidad no puede seguir expandiéndose sin límites.
“Estamos claros que la gratuidad no puede seguir creciendo de manera indiscriminada”, aseguró, defendiendo las normas de contención incluidas en el proyecto de Financiamiento de la Educación Superior (FES).
La principal frustración
Pese a los avances, el ministro reconoció una deuda pendiente. “Yo tengo una frustración, una gran frustración, y no es precisamente la del CAE”, dijo.
“Mi frustración es no haber podido abordar el debate sobre financiamiento a la educación escolar. Eso es lo que tiene hoy día el sistema escolar en una situación crítica muy profunda”, sumó.
Cataldo añadió que el Ejecutivo deja un insumo relevante para el próximo gobierno: “Nosotros dejamos un estudio terminado, que terminó hace poco, y espero que el próximo gobierno tome esa posta y pueda avanzar en eso”.
Violencia escolar
Asimismo, Cataldo abordó la violencia en los colegios, especialmente en establecimientos emblemáticos, donde hizo una distinción clara entre problemas de convivencia y hechos delictuales.
En ese sentido, el secretario de Estado indicó que “hay que distinguir dos fenómenos que son reales ambos”, explicando que, por una parte, existe un problema general de convivencia que atraviesa a la sociedad y que también se expresa en los recintos educacionales.
Sin embargo, advirtió que en algunos establecimientos lo que ocurre va más allá de ese ámbito. “Hoy día es pura delincuencia“, afirmó aunque resaltó que estos hechos se concentran en un número acotado de colegios emblemáticos.
En esa línea, Cataldo reconoció que se demoraron en llamar delincuencia a lo que ocurre en estos recintos y admitió que “nos demoramos mucho en muchas cosas”, lo que, a su juicio, terminó afectando a comunidades educativas completas.
“No puede ser que tengamos secuestrada a una comunidad educativa completa por 10 o 15 cabros”, expresó.