Giorgio Boccardo y el balance laboral del gobierno: “Pusimos el trabajo en valor”
En La Mesa de Todos, el ministro del Trabajo, revisó los principales hitos de la agenda del periodo, defendió las reformas impulsadas y abordó los desafíos que enfrentará el próximo ciclo político.
En el tramo final del gobierno del Presidente Gabriel Boric, el Ministerio del Trabajo llega al cierre del periodo con un balance marcado por reformas relevantes, y debates de largo alcance, en un contexto de cambios profundos en el mercado laboral y de alta discusión pública sobre trabajo, salarios y protección social.
Desde esa experiencia, el ministro de la cartera, Giorgio Boccardo, participó en La Mesa de Todos de Pauta Propia donde revisó los principales hitos de la agenda laboral, abordó las críticas a las reformas impulsadas y reflexionó sobre los desafíos que quedan abiertos para el próximo ciclo político.
“Uno de los temas más importantes (…) fue haber puesto el trabajo en valor”
Durante la entrevista, el secretario de Estado, afirmó que el impacto de la agenda laboral fue más allá de cada reforma puntual, al contribuir a reinstalar el debate sobre el trabajo en el país. “Yo creo que uno de los temas más importantes, más allá de cada una de las reformas en particular, fue haber puesto que el trabajo vale”.
“Y eso abrió una conversación en el país de salarios, de jornadas, de compatibilizar trabajo con tiempo libre, de pensiones, de leyes”, agregó.
Reforma de pensiones: avances y límites
La discusión previsional también ocupó un lugar en la entrevista. El ministro reconoció las dificultades del proceso y las tensiones que atravesaron el acuerdo final, aunque defendió los principales avances logrados durante la tramitación.
En ese marco, sostuvo que la reforma incorporó elementos que consideró significativos, como el aumento inmediato de las pensiones a los actuales jubilados y la creación de un componente de seguridad social.
No obstante, Boccardo admitió que no existieron las mayorías políticas necesarias para impulsar transformaciones más profundas, como la separación de la industria previsional o una redefinición más amplia del rol de los actores privados. “No teníamos los votos ni las capacidades”, reconoció.
Reformas laborales y críticas desde la izquierda
Consultado por las críticas provenientes de sectores de la izquierda que apuntan a que las reformas terminaron dando continuidad al modelo existente, Boccardo fue directo: “Yo tengo la impresión que a veces algunos sectores de la izquierda no saben ganar. (…) Se quedan más bien con el vaso medio vacío“, aseveró.
Defendió especialmente la ley de 40 horas, subrayando que implicó más de 19 modificaciones a regímenes de jornada en distintos sectores productivos y que no significó un retroceso: “Las ganancias son significativamente mayores que potenciales elementos que no se lograron resolver“, indicó.
Diálogo social y relación con las empresas
Uno de los sellos que el ministro destacó fue el fortalecimiento del diálogo social. Boccardo reconoció que no existían muchas experiencias previas de acuerdos entre trabajadores y empleadores, pero afirmó que estos son posibles. “Cuando tú pones a trabajadores y empleadores a acordar, es impresionante lo que se logra”, señaló.
En ese sentido, Boccardo estableció que no le “gusta tanto la palabra colaboración público-privada“, ya que, según explicó, esta suele presuponer un diálogo entre el Estado y los empresarios, dejando fuera al mundo sindical.
Por lo mismo, defendió un modelo de relaciones laborales basado en el diálogo social y el tripartismo, con participación del Estado, las empresas y los sindicatos en igualdad de condiciones. A su juicio, este enfoque permite alcanzar acuerdos “con un valor distinto” y destrabar discusiones que, en otros contextos, suelen quedar entrampadas.
Un mercado laboral en transformación
Finalmente, el ministro abordó los cambios que atraviesa el empleo, más allá de las cifras coyunturales, y planteó que “el mercado laboral ha tenido una transformación muy estructural“.
En esa línea, apuntó a la automatización, la incorporación de nuevas tecnologías y los procesos de reconversión laboral como ejes centrales de ese cambio, advirtiendo que el desafío no es solo de capacitación. “Lo que están ocurriendo son dos cosas: una aceleración muy importante de las habilidades y competencias que tú requieres en el mercado laboral”, señaló.
Boccardo agregó que estos procesos también están condicionados por la matriz productiva del país. “Podríamos tener cientos de miles de programadores e igual no existirían esos puestos de trabajo en el mercado laboral chileno”, sostuvo.
En ese contexto, advirtió que las transformaciones del trabajo generan brechas que no se resuelven en un solo periodo de gobierno. “Hay mucha gente que queda obsoleta en términos de su habilidad, que queda afuera del mercado laboral, se informaliza, pierde salario”, estableció y subrayó que se trata de desafíos de largo plazo que deberán enfrentar los próximos gobiernos.