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Balance en Agricultura: Ignacia Fernández advierte que el apoyo a los pequeños productores debe ser prioridad para la próxima gestión

POR Sofía Cereceda Sotta |

En La Mesa de Todos de Pauta Propia, la secretaria de Estado, repasó los principales hitos de su paso por la cartera, defendió las reformas impulsadas en materia hídrica y forestal y destacó las cifras récord en comercio exterior en un escenario marcado por incendios y exigencias internacionales. 

En un contexto marcado por incendios forestales devastadores, una crisis hídrica persistente y mercados internacionales cada vez más exigentes, la ministra de Agricultura, Ignacia Fernández, hizo un balance de su gestión y delineó los desafíos que deberá enfrentar la próxima administración.

En La Mesa de Todos de Pauta Propia, la secretaria de Estado explicó que una de sus prioridades fue avanzar en una política que permita anticipar incendios, heladas e inundaciones, integrando mejor la información climática y agrícola para actuar antes de que ocurran las emergencias.

De la reacción a la anticipación

Fernández asumió la cartera hace siete meses y, desde entonces, fijó como prioridad avanzar hacia una gestión orientada a anticipar emergencias, en vez de limitarse a reaccionar cuando estas ya se han producido.

En esa línea, explicó que una de las tareas centrales fue fortalecer la gestión de riesgos de desastres dentro del ministerio, integrando información y herramientas que antes estaban desarticuladas. Para ello, destacó el programa de modernización con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), orientado a unificar datos agroclimáticos hoy dispersos y mejorar la capacidad de anticipación.

Incendios: prevención con costos, pero menores

En materia de incendios forestales, Fernández defendió el proyecto de Ley de Prevención y Mitigación que está en su última etapa legislativa. La iniciativa ha generado debate porque impone obligaciones a privados, como cortafuegos o planes de manejo.

“Efectivamente, implica un costo, pero es mucho menor ese costo que el costo de equipos de brigadistas haciendo esos mismos cortafuegos cuando tienes el fuego encima versus tenerlos hechos antes, aunque implique que una parte de tu predio productivo va a perderse en términos productivos“, sostuvo.

Respecto al rol de las empresas forestales, la ministra aseguró que hoy existe mayor coordinación: “He tenido una muy buena relación con el sector forestal (…) hemos trabajado bien, sobre todo, para los temas de combate”, aunque reconoció diferencias en el enfoque legislativo.

Agua: eficiencia y embalses

Ante una crisis hídrica que se ha vuelto estructural y golpea a la agricultura, Fernández fue clara: “Tenemos que ser capaces de producir agricultura con un mejor uso del recurso hídrico“, manifestó.

Defendió la nueva ley de riego, la tecnificación con eficiencia energética y la priorización de 19 proyectos de embalses, que calificó como “ciertamente necesarias”, aunque admitió que han generado resistencia por sus impactos ambientales.

Frente al debate ideológico que marcó años anteriores, sostuvo que el Ejecutivo logró equilibrio: “Ha logrado construir un buen equilibrio entre el resguardo de la naturaleza (…) pero sin que ello sea un freno para la actividad económica“.

Récord exportador y dependencia china

En comercio exterior, Fernández destacó que “el año 2024 fue un año récord histórico, en volumen, 20.500 millones solamente de exportaciones agrícolas”.

Añadió que “el año 2025 todavía se está cerrando la cifra, un poco menos que el 2024, pero con muy buenas cifras para uva de mesa, para manzanas, paltas, avellanas, incluso para las cerezas, que ahora están atravesando por un momento más complejo”.

No obstante, advirtió sobre la dependencia del mercado chino en cerezas y la necesidad de diversificar destinos. En ese contexto, valoró que durante el período se concretaran cerca de 70 nuevas aperturas sanitarias.

Empleo y desafíos del próximo gobierno

En relación con el empleo agrícola, la secretaria de Estado señaló que durante estos años el sector creció 4,2% y hoy alcanza cerca de 610 mil personas ocupadas, aunque reconoció que la informalidad sigue siendo un desafío. “Vamos a seguir requiriendo (…) trabajo migrante en la agricultura”, afirmó.

De cara al cambio de mando, la ministra identificó tres prioridades para la próxima administración: fortalecer la labor del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), implementar y consolidar el nuevo Servicio Nacional Forestal y dar continuidad al apoyo a la agricultura familiar y a los productores de menor tamaño.

Sobre este último punto, manifestó una preocupación “Lo que me preocupa es una omisión que es la de los temas de agricultura familiar”, señaló, advirtiendo que este segmento no solo es clave para el desarrollo rural, sino también para la seguridad alimentaria del país, especialmente en la producción de hortalizas que abastecen el mercado interno.