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Talibanes imponen código penal que autoriza ejecuciones y refuerza la represión contra las mujeres

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

La norma, firmada sin debate público por Hibatullah Akhundzada, exige obediencia absoluta, castiga la disidencia y establece penas diferenciadas según clase social.

En medio del aislamiento internacional y de reiteradas denuncias por violaciones a los derechos humanos, el régimen talibán dio un nuevo paso para consolidar su modelo de control social en Afganistán con la aprobación de un código penal que amplía castigos y reduce garantías fundamentales.

Nuevo código penal consolida control total y elimina garantías básicas en Afganistán

El líder talibán Hibatullah Akhundzada firmó el 7 de enero los “Principios penales de los tribunales talibanes”, un reglamento de 119 artículos que transforma el sistema judicial afgano. El documento salió a la luz tras su difusión por Rawadari y fue citado por MS Magazine.

El código impone obediencia absoluta al líder y sanciona la desobediencia con azotes o prisión. También penaliza las críticas a funcionarios, la omisión de denunciar supuesta disidencia e incluso el silencio ante actos opositores.

La norma establece castigos según el estatus social, divide a la población en cuatro clases y aplica penas más severas a los sectores considerados inferiores.

Mujeres bajo castigo y poder ampliado para ejecuciones

Las mujeres son uno de los principales blancos del reglamento. Se autoriza a los esposos a ejercer castigos físicos, el abuso doméstico solo se sanciona de forma limitada y se criminaliza salir del hogar sin permiso. Además, se permiten castigos corporales bajo la excusa de “prevenir el vicio”.

El artículo 16 habilita al líder talibán a aprobar ejecuciones en amplias categorías ambiguas, consolidando un marco legal que profundiza la represión y restringe aún más los derechos de las mujeres en Afganistán.