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Cardenal Chomali advierte sobre soledad juvenil: “Una sociedad en la que los jóvenes se suicidan es una sociedad fracasada”

POR María Alejandra Gallardo Contreras |

En Radio Pauta, el arzobispo de Santiago vinculó el fenómeno de jóvenes que se identifican como “therians” con una crisis más profunda de abandono, salud mental y falta de proyecto país.

En Pauta de Análisis de Radio Pauta conversamos con el Cardenal Fernando Chomali, quien abordó la situación de los jóvenes en Chile y advirtió que detrás de fenómenos como los llamados “therians”, jóvenes que se identifican con animales, existe una problemática mucho más profunda.

No tenemos idea de qué está pasando con los jóvenes”, sostuvo, y apuntó al impacto de las redes sociales, la competencia temprana y la falta de vínculos sólidos.

El llamado a repensar el modelo y priorizar a los jóvenes

A su juicio, este tipo de expresiones no son simples modas, sino “un acto de rebeldía” y también “un grito desesperado de amor, cariño y consideración”.

El cardenal relacionó este escenario con cifras preocupantes en materia de salud mental. “La segunda causa de muerte juvenil en Chile es el suicidio. Una sociedad en la que los jóvenes se suicidan es una sociedad fracasada”, afirmó.

También alertó sobre el consumo de alcohol en adolescentes y el vacío existencial que, a su juicio, afecta a una generación que crece bajo presión constante.

Crítica al exitismo y al modelo centrado en rankings

En ese contexto, Chomali planteó que el modelo actual enfatiza el éxito económico y académico por sobre la formación integral. “Un colegio exitoso no es el que tiene los mejores puntajes”, señaló, y cuestionó la cultura de rankings y el exitismo.

Deberíamos preocuparnos de los que tienen 100 puntos”, añadió, en referencia a los establecimientos con mayores dificultades. En esa línea, insistió en que los jóvenes necesitan “grandes ideales” y un sentido de pertenencia que les permita proyectarse más allá de la presión por el rendimiento.

“¿Qué queremos como país?”: el llamado a un proyecto común

El arzobispo también abordó la fragilidad de las estructuras familiares y el abandono parental, factores que, según indicó, profundizan la soledad infantil y juvenil. A su juicio, la falta de comunidad y de un proyecto común como país agrava el escenario.

“Falta la pregunta: ¿qué queremos como país?”, planteó,  y llamó a priorizar la educación y el desarrollo humano por sobre el mero crecimiento económico.

Para el cardenal, el desafío es integral: fortalecer la familia, apoyar al sistema educativo y generar espacios reales de acompañamiento. De lo contrario, advirtió, los jóvenes seguirán buscando pertenencia en fenómenos que reflejan, más que una tendencia pasajera, una crisis de sentido.