Ruminot descarta fin de las 40 horas y anuncia revisión al cálculo de su implementación
El secretario de Estado, también señaló que el proyecto de sala cuna sigue siendo una prioridad del gobierno, aunque advirtió que deberá revisarse su financiamiento debido al impacto fiscal que implica.
El ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, abordó la agenda legislativa y económica del gobierno del presidente José Antonio Kast, refiriéndose a la implementación de la Ley de 40 horas, el futuro del proyecto de sala cuna y la iniciativa de conmutación de penas que se discute en el Senado.
“No vamos a poner término a las 40 horas”
En conversación con Radio Duna, el secretario de Estado aseguró que el Ejecutivo no pondrá término a la Ley de 40 horas, que establece una reducción gradual de la jornada laboral iniciada en 2024 y que llegará a 40 horas semanales en 2028, aunque indicó que el gobierno busca “corregir” la forma de calcular la jornada laboral.
“No vamos a poner término a las 40 horas, eso va a continuar“, afirmó.
Gobierno busca corregir cálculo de la jornada laboral
El secretario de Estado explicó que los ministerios de Hacienda y del Trabajo están revisando la forma en que se computa la jornada laboral, debido a dificultades detectadas en su implementación.
“La forma de computar las 40 horas ha originado ciertas dificultades y también ciertas diferencias con la Dirección del Trabajo. Que en eso haya mucho mayor claridad, que haya mucho mayor orden, de tal forma que en lugar de que se transforme en un problema, se transforme en algo muy, muy positivo”, señaló.
En esa línea, el ministro indicó que el Ejecutivo buscará corregir aspectos de la normativa para evitar interpretaciones distintas en su aplicación.
“En el caso de 40 horas, incluso que el cálculo sea de una manera tal, que no quede ninguna duda y que no tenga que estar permanentemente sujeto a las normas que dicte la Dirección del Trabajo”, explicó.
“Eso al final genera discusiones y genera desencuentros entre empleadores y trabajadores”, añadió.
Sala cuna: revisión del financiamiento
Sobre el proyecto de sala cuna, que se tramitó hasta el final del gobierno de Gabriel Boric, y que se apuntó al actual Gobierno de no querer avanzar con la iniciativa, el ministro indicó que la actual oposición no apoyó la idea de legislar el proyecto, que se originó en el segundo gobierno de Sebastián Piñera.
Asimismo, señaló, que el principal obstáculo ha sido el financiamiento de la iniciativa. “Más que lo político, los desacuerdos son en materia financiera”, aseveró.
En ese sentido, indicó que el proyecto deberá revisarse debido a su impacto fiscal: “Lo vamos a revisar, porque además tiene un costo fiscal que también es importante cuando no hay plata”, manifestó.
Pese a ello, recalcó que la iniciativa continúa siendo una prioridad para el Ejecutivo. “Es una de las iniciativas que está en el programa de Gobierno del Presidente José Antonio Kast, nos interesa aprobarlo, pero que esté debidamente financiado“, sumó.
Conmutación de penas
El ministro también se refirió al proyecto de conmutación de penas, aprobado en general en el Senado, que propone permitir beneficios a personas privadas de libertad que sean adultos mayores o que presenten enfermedades graves o crónicas.
La iniciativa ha generado críticas por el riesgo de que condenados por delitos graves puedan acceder al beneficio. En ese contexto, García Ruminot señaló que comprende los cuestionamientos y explicó que la propuesta busca establecer exigencias más estrictas, de modo que se aplique solo a casos de salud irreversible.
“La idea es que haya una exigencia: primero que esto esté radicado para personas que estén verdadera y comprobadamente en situaciones de salud irreversibles, y yo creo que si hay acuerdos políticos en el Congreso respecto de ello, debiera aprobarse”, aseguró.
Asimismo, agregó que la iniciativa sigue en discusión en el Senado y que se han presentado cambios para limitar su alcance. “Está radicado en el Congreso, en el Senado, y se han presentado indicaciones que acotan mucho, porque yo entiendo la preocupación que hubo. O sea, ¿una persona con 78 años comete un delito y a los 2 años va a salir? Esa nunca fue la idea”, sostuvo.