Exdirector de Migraciones por niños haitianos: “Chile discute control migratorio en frontera, expulsiones, pero no discute gobernanza migratoria”
Rodrigo Sandoval afirmó que el caso de los niños haitianos evidencia problemas estructurales en la gestión migratoria del país y advirtió que el Estado carece de mecanismos para supervisar qué ocurre con los menores una vez que ingresan a territorio nacional.
En Primera Pauta de Radio Pauta, el exdirector del Servicio Nacional de Migraciones Rodrigo Sandoval abordó la investigación por el ingreso de cientos de niños haitianos al país bajo la figura de reunificación familiar y sostuvo que el debate no debe centrarse únicamente en eventuales responsabilidades individuales.
Las fallas institucionales que expone el ingreso de niños haitianos a Chile
A su juicio, el caso expone falencias institucionales y un problema más profundo relacionado con la forma en que Chile administra los procesos migratorios.
Sandoval planteó que existen distintos niveles de responsabilidad. Por una parte, señaló que corresponde determinar si hubo funcionarios que incumplieron sus obligaciones o si existieron irregularidades administrativas o penales. Sin embargo, aseguró que también es necesario examinar las fallas institucionales y las deficiencias del sistema en su conjunto.
Un sistema que pierde el rastro de los menores
El exdirector de Migraciones cuestionó que ninguna institución tenga la responsabilidad de verificar que los menores efectivamente lleguen a reunirse con sus padres una vez que ingresan al país.
“Desde el momento en que la PDI timbra el pasaporte, no existe nadie a cargo de que esa persona que entró con los menores les entregue al papá”, afirmó.
En esa línea, explicó que la legislación vigente permite que un niño viaje acompañado por un tercero autorizado por sus padres mediante un documento escrito, por lo que gran parte de la discusión actual se relaciona con procedimientos que la propia ley contempla.
También sostuvo que la normativa migratoria ha sido construida de forma fragmentada, sin una visión integral sobre las consecuencias futuras de los movimientos migratorios y los desafíos asociados a la reunificación familiar.
Críticas a la fiscalización y al debate migratorio
Sandoval apuntó además a la necesidad de revisar el rol de distintos organismos involucrados en el proceso. Entre ellos mencionó a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), indicando que existe una norma de 2024 que establece una proporción máxima de cuatro menores por cada adulto en determinados vuelos, requisito que, según señaló, aparentemente no se cumplió en algunos de los viajes investigados.
Asimismo, llamó a investigar quién financió los vuelos chárter utilizados para trasladar a los menores y quiénes están detrás de las empresas que prestaron esos servicios.
Sandoval advierte riesgos de adopciones irregulares y cuestiona la falta de gobernanza migratoria
Respecto de las hipótesis que analiza la Fiscalía, evitó sacar conclusiones anticipadas sobre posibles delitos, aunque reconoció que el escenario más grave sería la existencia de mecanismos destinados a facilitar adopciones irregulares o el traslado posterior de menores hacia otros países.
Finalmente, Sandoval insistió en que el caso demuestra una carencia histórica en la discusión pública sobre migración.
“Chile discute control migratorio en frontera, Chile discute expulsiones, pero Chile no discute gobernanza migratoria”, afirmó, agregando que el país ha concentrado gran parte de sus esfuerzos en controlar el ingreso de personas, pero no en desarrollar mecanismos que permitan supervisar y acompañar los procesos posteriores a su llegada.