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Claudia Martínez por cifras de empleo: “Las estimaciones empíricas que yo he visto respecto a las 40 horas y el salario mínimo es que sí han tenido un efecto negativo”

POR María Alejandra Gallardo Contreras |

La directora del Instituto de Economía de la Universidad Católica analizó el deterioro del mercado laboral, defendió las propuestas de la Mesa de Reactivación Laboral y advirtió que el crecimiento económico sigue siendo la principal herramienta para crear puestos de trabajo.

En Pauta de Análisis de Radio Pauta conversamos con Claudia Martínez, directora del Instituto de Economía de la Universidad Católica e integrante de la Mesa de Reactivación Laboral, quien abordó el complejo escenario que enfrenta el mercado laboral chileno tras conocerse las últimas cifras de desempleo.

La economista sostuvo que el país enfrenta “un desacople entre crecimiento económico y generación de empleo”, fenómeno que, a su juicio, comenzó después de la pandemia y que hoy exige medidas para recuperar la capacidad de contratación.

Las propuestas de la Mesa de Reactivación Laboral frente al deterioro del empleo

Martínez explicó que el crecimiento económico ha perdido fuerza en los últimos años y que, además, cada punto adicional de crecimiento genera menos empleos que antes.

En ese contexto, afirmó que “el rol del crecimiento es innegable e insustituible”, ya que constituye la principal herramienta para revertir el deterioro del mercado laboral.

También planteó que el menor dinamismo del empleo podría responder a distintos factores, entre ellos el avance tecnológico y el aumento de los costos laborales derivados de reformas recientes.

El impacto de las reformas laborales sobre la contratación

La académica señaló que iniciativas como el alza del salario mínimo, la reducción de la jornada laboral a 40 horas y el incremento de las cotizaciones previsionales buscan mejorar las condiciones de los trabajadores, pero advirtió que también pueden generar efectos no deseados sobre la contratación, especialmente en pequeñas y medianas empresas.

A ello sumó una percepción de mayor conflictividad en las relaciones laborales, aspecto que, según indicó, también podría influir en las decisiones de contratación.

La propuesta para distribuir las 40 horas en un período más amplio

Respecto de una de las propuestas que más debate ha generado, Martínez defendió ampliar el período sobre el cual se promedian las 40 horas semanales.

Explicó que la legislación chilena permite calcular la jornada en ciclos de cuatro semanas, mientras que el promedio de los países de la OCDE alcanza las 15 semanas. Según afirmó, esa mayor flexibilidad permitiría responder mejor a actividades estacionales sin modificar el límite promedio de horas trabajadas.

Pymes e indemnización: las otras propuestas para impulsar la contratación

La economista enfatizó que “la intención es generar más empleo” y sostuvo que las pequeñas empresas enfrentan un escenario especialmente complejo.

“Las pymes están destruyendo, no están creando empleos”, afirmó, al explicar que una mayor flexibilidad podría facilitar que mantengan trabajadores contratados durante períodos de menor actividad.

Otro de los temas abordados fue la propuesta para modificar el sistema de indemnización por años de servicio. Martínez sostuvo que el objetivo no es eliminar ese derecho, sino separar la indemnización del despido para que pueda operar ante cualquier término de la relación laboral.

Precisó que el informe no define un mecanismo de financiamiento y que esa discusión requiere estudios adicionales antes de avanzar en una reforma.

Consultada por el impacto de las 40 horas y del salario mínimo sobre el empleo, sostuvo que la evidencia disponible muestra efectos negativos, aunque aclaró que estos no son automáticos y dependen de las características del mercado laboral.

En esa línea, afirmó que “las estimaciones empíricas que yo he visto respecto a las 40 horas y el salario mínimo es que sí han tenido un efecto negativo en el empleo”.

El llamado a evaluar el impacto de las futuras reformas laborales

Finalmente, frente a la posibilidad de que Chile enfrente una recesión técnica, Martínez sostuvo que la recuperación del empleo y del crecimiento deben avanzar de manera conjunta.

Asimismo, llamó a evaluar con mayor profundidad las futuras reformas laborales para evitar consecuencias no previstas.

“Hay buenas intenciones que pueden tener efectos no deseados”, advirtió, e insistió en que el país atraviesa “una situación bastante límite en términos de empleo”, por lo que cualquier cambio debe considerar su impacto sobre la creación de puestos de trabajo.