Carreras de perros en Chile: Cámara votará iniciativas para prohibir o regular la actividad
La Cámara de Diputadas y Diputados discutirá dos iniciativas que proponen caminos opuestos para las carreras de perros. Mientras una busca prohibir completamente esta actividad por razones de bienestar animal, la otra plantea establecer reglas para su funcionamiento bajo estrictos estándares de protección.
Este lunes, la Cámara de Diputadas y Diputados analizará dos proyectos de ley que buscan resolver el vacío legal que existe sobre las carreras de perros en Chile.
Actualmente, esta actividad no está prohibida ni cuenta con una regulación específica, pese a que organizaciones animalistas han denunciado durante años casos de maltrato y abandono de galgos utilizados para competir.
Dos proyectos con propuestas opuestas llegan a la Cámara
Las carreras, que se desarrollan principalmente en la zona centro-sur del país y suelen concentrarse durante las Fiestas Patrias, enfrentan ahora dos propuestas legislativas con enfoques completamente distintos: una busca eliminarlas y la otra establecer normas para permitir su realización bajo condiciones de bienestar animal.
Uno de los proyectos, presentado en 2021, propone prohibir todas las carreras de perros sin importar la raza.
La iniciativa plantea incorporar esta prohibición a la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas y contempla penas de cárcel, multas e inhabilidad perpetua para tener animales a quienes organicen o participen en estas competencias.
Sus impulsores sostienen que los perros son seres sintientes y que esta actividad implica una cadena de maltratos, que incluye reproducción indiscriminada, entrenamientos abusivos, uso de sustancias para mejorar el rendimiento y abandono de los animales cuando dejan de ser útiles para competir.
Regular la actividad bajo estrictas condiciones
La segunda iniciativa, ingresada en 2019, propone permitir las carreras siempre que cumplan exigentes requisitos destinados a resguardar la salud y seguridad de los animales.
Entre las medidas se establece la prohibición de entrenamientos que impliquen maltrato, el uso de sustancias que afecten a los perros, la obligación de contar con condiciones seguras para las competencias y la prohibición de fomentar apuestas ilegales.
Además, cada animal solo podría participar en una carrera por jornada y el incumplimiento de estas normas sería sancionado con multas.
Quienes respaldan esta propuesta argumentan que las carreras de galgos forman parte de una tradición arraigada en distintas zonas del país y que, en lugar de prohibirlas, corresponde establecer estándares de protección similares a los existentes para otras actividades con animales.