Boric endurece postura ante reforma de seguridad de Kast y pide una oposición “clara y firme”
El expresidente cuestionó el nuevo estado de excepción contemplado en la iniciativa del Ejecutivo y advirtió sobre una eventual restricción de libertades. Además, llamó a los sectores opositores a marcar una posición frente al proyecto.
El expresidente Gabriel Boric cuestionó la reforma constitucional de seguridad del Gobierno de José Antonio Kast y llamó a la oposición a mantener una postura “clara y firme” durante su tramitación en el Congreso.
Boric realizó las declaraciones durante la presentación de La montaña rusa, libro del exministro de Hacienda Mario Marcel, en la Región de Magallanes. En la actividad, el exmandatario puso el foco en el nuevo estado de excepción constitucional de seguridad pública que propone el Ejecutivo.
“Espero que haya una oposición franca, respetuosa, pero abierta, clara y firme respecto de esta reforma constitucional”, sostuvo Boric al referirse al rol que, a su juicio, deben asumir los sectores contrarios al Gobierno durante la discusión.
“Es una limitación de libertades que no se había visto, inédita en la democracia chilena”
El expresidente también cuestionó el alcance del nuevo estado de excepción. “Es una limitación de libertades que no se había visto, inédita en la democracia chilena”, afirmó. En esa línea, agregó que “ante ese tipo de cosas hay que plantarse firme y claro”.
La reforma fue ingresada por el Gobierno con suma urgencia y contempla la creación de un estado de excepción de seguridad pública para enfrentar amenazas graves contra la seguridad.
También incorpora esta materia como un deber del Estado, establece un registro de organizaciones vinculadas al crimen organizado y el terrorismo y fija un régimen especial de inhabilidades para condenados por estos delitos.
Cuestionamientos a la agenda económica
Durante su intervención, Boric también dirigió sus críticas hacia la megarreforma económica de la administración Kast, iniciativa que calificó como “tremendamente regresiva” y una “tremenda irresponsabilidad en materia fiscal”.
Las declaraciones del exmandatario se producen mientras el Ejecutivo busca los respaldos necesarios para avanzar con la reforma constitucional, que requiere un quórum de cuatro séptimos en el Congreso.