Nueva Ley de Datos Personales: qué cambiará en los controles de acceso a edificios y condominios
Pedir el carnet, registrar el RUT, anotar la patente o grabar a quienes ingresan son medidas habituales de seguridad en edificios. Desde diciembre, estas prácticas deberán cumplir nuevas exigencias para proteger los datos personales.
Mostrar el carnet en conserjería, entregar el RUT, anotar la patente del vehículo o quedar registrado por una cámara son situaciones habituales al ingresar a un edificio.
Con la entrada en vigencia de la Ley 21.719, desde el 1 de diciembre, la forma en que se recopila y almacena esta información deberá adaptarse a nuevas exigencias.
La normativa no prohíbe estas medidas de seguridad, pero establece que los datos deben recopilarse con una finalidad específica y bajo una base legal que permita su tratamiento. Además, deben limitarse a aquellos antecedentes necesarios y pertinentes para ese propósito.
¿Qué pasará con el carnet, RUT y las patentes?
Los edificios podrán continuar verificando la identidad de una visita, pero deberán justificar qué información necesitan registrar. Por ejemplo, revisar un carnet para comprobar la identidad no significa necesariamente que sea necesario copiar o almacenar todos sus datos.
Lo mismo ocurre con las patentes de vehículos, podrán registrarse para fines como el control de acceso, pero se deberá determinar qué información se conserva y por cuánto tiempo. Una vez que los datos dejan de ser necesarios para la finalidad que justificó su recopilación, deberán eliminarse o anonimizarse, a no ser que exista otro fundamento legal para conservarlos.
Cámaras, huellas y reconocimiento facial
Las cámaras de seguridad podrán seguir utilizándose, aunque las imágenes que permitan identificar a una persona son consideradas datos personales por lo que deben ser protegidas.
La ley establece mayores resguardos para la huella digital y el reconocimiento facial, considerados datos personales sensibles. Como regla general, su tratamiento requiere consentimiento expreso y se deberá informar su finalidad y duración.
Además, se deberán implementar medidas de seguridad para evitar filtraciones, pérdidas o accesos no autorizados. Los titulares también podrán ejercer derechos sobre su información, como solicitar acceso, rectificación e incluso su eliminación cuando se cumplan las condiciones establecidas por la normativa.