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Roberto Méndez sobre el pesimismo: “Kast no puede lavarse las manos tan facilmente, pero no es su sola responsabilidad”

POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El experto en opinión pública explicó que el malestar ciudadano comenzó antes de la actual administración, pero afirmó que las expectativas incumplidas también comprometen al Ejecutivo. Empleo, costo de vida y falta de una vocería clara marcaron su diagnóstico.

En Pauta de Análisis de Radio Pauta conversamos con Roberto Méndez, académico de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, sobre las causas del pesimismo ciudadano y la responsabilidad que tiene el Gobierno de José Antonio Kast en el deterioro de las expectativas.

Méndez explicó que Chile atraviesa un ciclo pesimista que comenzó al final del segundo mandato de Sebastián Piñera y permaneció durante toda la administración de Gabriel Boric.

Roberto Méndez analiza las causas del pesimismo ciudadano y la responsabilidad del Gobierno de Kast

Sin embargo, sostuvo que Kast también debe responder por la caída del optimismo registrada tras sus primeros meses en La Moneda.

“Ese optimismo que se vio en enero al comienzo de su gobierno, un montón de expectativas con respecto a seguridad, con respecto a economía (…) se tradujo en una desilusión”, afirmó.

El experto resumió su diagnóstico en que Kast heredó un ciclo marcado por la pandemia, las reformas y una economía estancada, pero añadió que parte del escenario actual también se explica por las expectativas y la gestión del Ejecutivo. “No puede lavarse las manos tan fácilmente, pero no es su sola responsabilidad”, señaló.

El empleo y el bolsillo explican el malestar

Para Méndez, el principal origen del pesimismo actual se encuentra en la economía y, en especial, en la falta de trabajo. La inflación, el llamado “bencinazo” y el desempleo golpearon directamente la percepción que las personas tienen sobre sus propias vidas.

“Este pesimismo actual tiene un gran componente económico. Sobre todo por esta situación de las personas, esta angustia de la familia chilena, que es económico, es empleo, principalmente empleo”, sostuvo.

A su juicio, las disputas entre ministros y las contradicciones políticas perjudican al Ejecutivo, pero no explican el problema de fondo. El malestar surge de las dificultades para llegar a fin de mes, pagar deudas o acceder a una vivienda.

“Las promesas ya no sirven de nada”

Méndez valoró que el Gobierno reconociera la urgencia del problema laboral y anticipara medidas con efectos durante este año. Entre las alternativas mencionó obras públicas, caminos, veredas y proyectos habitacionales capaces de crear empleos en el corto plazo.

No obstante, advirtió que los anuncios ya no bastan para recuperar la confianza. “Las promesas ya no sirven de nada. O sea, hoy día lo que va a funcionar son cosas concretas”, afirmó.

Una vocería que todavía no aparece

El académico también cuestionó la estrategia comunicacional de La Moneda y descartó que el Presidente deba asumir de manera permanente ese papel.

“El Gobierno desesperadamente necesita vocería y no la tiene”, aseguró. A su juicio, convertir a Kast en el principal portavoz sería “un error de diseño muy grave”, pues la palabra presidencial debe reservarse para anuncios relevantes y servir para instalar la agenda del Ejecutivo.