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Defensa de Christa Pike revela advertencias sobre sus venas antes de la ejecución fallida

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

Un escrito judicial describe dificultades para instalar las vías intravenosas antes de administrar el fármaco. La condenada sobrevivió a dos dosis y aún enfrenta una evaluación de posibles secuelas.

El equipo que intentó ejecutar a Christa Pike en Tennessee habría advertido que una de sus venas podía romperse antes de continuar con la inyección letal.

Así lo sostiene un escrito judicial presentado el jueves por su abogado, Randy Spivey, con nuevos antecedentes del procedimiento fallido del 30 de septiembre.

Según la reconstrucción difundida por Associated Press, los funcionarios utilizaron alrededor de diez agujas para instalar las vías intravenosas. Durante los intentos, expresaron dudas sobre su funcionamiento y retiraron una aguja que apareció muy doblada.

Las dudas sobre la administración del fármaco

La defensa afirma que Pike manifestó dolor y ardor en un brazo después de que el equipo considerara que había logrado instalar las vías. La mujer, de 50 años, sobrevivió a dos dosis de pentobarbital y requirió hospitalización y ventilación mecánica.

El protocolo estatal contempla una segunda dosis cuando la primera no provoca la muerte, pero no precisa cómo proceder si ambas fallan.

Posibles fallas en la inyección y secuelas aún bajo evaluación

Una hipótesis de la defensa apunta a que el medicamento se filtró hacia los tejidos alrededor de las venas. El anestesiólogo Joel Zivot, contratado por sus abogados, planteó esa explicación a People. La causa del fracaso aún no está oficialmente establecida.

Pike volvió a prisión tras recibir el alta. Según su abogado, ahora habla con frases completas y camina con mayor independencia, aunque todavía falta determinar posibles secuelas cognitivas y psicológicas.

La justicia ordenó preservar las pruebas del procedimiento. Pike fue condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, cometido en 1995, cuando tenía 18 años. Su defensa solicita conmutar la pena de muerte por prisión perpetua.