Actualidad

El plan que revaloriza la fruta y verdura de descarte y ayuda al medioambiente

Imagen principal
PAUTA/ Fernanda Monasterio Blanco
POR Fernanda Monasterio |

La Fundación Basura y la Municipalidad de Providencia impulsaron un plan piloto para que las ferias generen cero desechos orgánicos.

Si hablamos de frutas y verduras, la primera imagen que se proyecta en nuestra mente suele ser la de un pasillo colorido: verde, rojo, morado, naranjo. Colores que estallan a la vista y que muchas veces son percibidos como sinónimo de sabor.

Muchos se agolpan para elegir aquella manzana más brillante, el tomate más duro o la naranja más redonda. Pero ¿qué pasa con esas frutas o verduras que nadie elige?

La pera que tiene un piquete, la papa con un brote o aquella zanahoria que por cosas del destino se desarrolló con una forma fuera de lo normal: muchas veces estos productos terminan en un vertedero ilegal o relleno sanitario.

“Cuál es el problema: si son productos orgánicos, finalmente acabarán por descomponerse”, podrían pensar algunos. Pero la cosa no es tan sencilla.

“En estos ambientes anaeróbicos, es decir, donde no hay oxígeno, lo que sucede con los residuos orgánicos cuando se descomponen es que comienzan a liberar un gas, conocido como gas metano, y este -al igual que el CO2- contribuye al calentamiento global. La particularidad del metano es que tiene un poder calorífico hasta 25 veces mayor que el dióxido de carbono, por lo tanto, puede ser hasta 25 veces más dañino y nocivo”, explica Macarena Guajardo, directora ejecutiva de la fundación Basura, en la sección Pauta Sustentable, de Plaza Pauta, de Radio PAUTA.

En Chile, según el Ministerio del Medio Ambiente, cada persona produce al día en promedio 1,3 kilos de residuos, de los cuales cerca del 60% son orgánicos. “Es importante evitar que nuestra fracción orgánica termine en esos lugares y ojalá la podamos recuperar a través del compostaje o la lombricultora, que son procesos con oxígeno y evitan la liberación de ese gas”, agrega Guajardo.

El efecto de las ferias

Según comenta la directora de la fundación Basura, ellos tienen una amplia experiencia en gestión de residuos en eventos masivos, y en vista de que las ferias se han mantenido abiertas a pesar de la pandemia, decidieron hacerse cargo de la problemática de los residuos.

“Nos acercamos a la Municipalidad de Providencia y les propusimos este proyecto. Ellos de inmediato se sumaron. Partimos con un piloto en la feria Santa María, y ahí pasamos a trabajar en la feria Los Concilios. Aquí pedimos la colaboración de los feriantes, quienes aceptaron la invitación”, cuenta.

De este modo, comenzaron a implementar el piloto del proyecto “Ferias Libres Basura Cero”, siguiendo esta logística: “Nosotras como fundación llegamos a la feria alrededor de las 12:30 – 13:00 horas, casi al cierre, y a las 14:00 horas vamos pasando puesto por puesto, donde los feriantes de manera voluntaria pueden entregarnos los alimentos que no han sido comercializados”, explica.

Todo lo recolectado es llevado al stand de la fundación, donde se pesa todo y se procede a limpiar los alimentos y dejarlos aptos para el consumo. Luego se arman canastas y estas se trasladan a un comedor solidario. Todo el resto, es decir, los verdaderos residuos orgánicos, son pesados y enviados -en el caso de esta feria- a una chanchería. “Es un contrato que ya existe con la feria de antemano. La idea es que con otras municipalidades el destino pueda ir variando y podamos enviarlos a plantas de compostaje, lombricultura, etc.”, señala Guajardo.

Sobre los resultados que tuvo la iniciativa en su plan piloto, la directora cuenta que en esta oportunidad se pudieron llevar más de 400 kilos de frutas y verduras a la parroquia La Anunciación. “La suma de los dos viernes que estuvimos trabajando logramos recuperar una tonelada 600 de frutas y verduras, tanto para consumo, como para reciclaje”, cuenta.

Revise a continuación la entrevista completa con Macarena Guajardo en Plaza PAUTA: