Cultura

Romina Pistolas recuerda sus inicios como escritora: “Solo sabía que me gustaba contar historias y que se me daba bien hacerlo”

POR María Alejandra Gallardo Contreras |

La escritora recordó en Desde el Jardín su infancia en el sur, sus primeras lecturas y el camino que la llevó a transformar su experiencia como stripper en Australia en material literario. Autora de Carmen o cómo me inicié en el negocio de bailar sin ropa y Mi año de sexo y relajación, ahora prepara la adaptación cinematográfica de su primer libro.

Antes de escribir, Romina Pistolas fue lectora. Creció en Calbuco, en una familia ligada a la educación, rodeada de los libros que había en casa y de aquellos que conseguía en la biblioteca.

Años después su vida tomó otro rumbo. Se instaló en Australia y trabajó durante varios años como stripper, una experiencia que le permitió conocer historias y personajes que más tarde llevaría a la escritura y convertiría en parte del universo de sus libros.

De Calbuco a la literatura: el camino de Romina Pistolas como lectora y escritora

En conversación con Desde el Jardín de Radio Pauta, Pistolas recordó que nació en Puerto Varas, pero que a los dos días llegó a Calbuco, donde vivió hasta los 19 o 20 años. Crecer en un lugar pequeño también significó aprender a convivir con el temor a diferenciarse.

“Miedo a resaltar más que nada, como que crecer en un pueblo chico significa mucho como tratar de adaptarse al ambiente”, recordó. Encontrar su propia identidad, explicó, ocurrió cuando dejó de intentar ser un reflejo de su familia, sus padres y su colegio.

De las primeras lecturas en Calbuco a encontrar una voz propia

Su abuelo fue profesor normalista y sus abuelos, tíos y padres estuvieron ligados a la educación. Ella misma pensó en convertirse en profesora de inglés, aunque finalmente estudió traducción. Los idiomas y la literatura, contó, eran aquello que más le gustaba y mejor se le daba.

Los libros también fueron una primera forma de viajar. Leer le permitía “salir un poco de mi cabeza y conocer el mundo y viajar sin tener la posibilidad de hacerlo ni por edad ni por medios económicos”.

De la biblioteca a Emily Brontë: las lecturas que marcaron a Romina Pistolas

En casa encontró principalmente autores del siglo XIX, aunque recuerda que su afición por la lectura no estuvo acompañada por una compra constante de libros.

No es como que en mi casa se compraran libros. De hecho, debería preguntarle a mis papás, porque tenían una pendeja (sic) que era ávida lectora”, contó.

Buena parte de sus lecturas las conseguía en la biblioteca. Hoy mira esa experiencia desde otro lugar: “Yo tengo una hija y me sale buena para leer, lo incentivo”, señaló, aunque también reconoce que en su infancia los recursos disponibles eran otros.

Con el tiempo llegaron autores que la marcaron especialmente, como Emily Brontë y Oscar Wilde. Sobre la autora de Cumbres borrascosas, reconoció: “Sí siento que cómo llegué tan lejos sin Emily Brontë en la vida”.

De la experiencia personal a sus libros y el regreso a Calbuco

Pistolas ha publicado Carmen o cómo me inicié en el negocio de bailar sin ropa y, más recientemente, Mi año de sexo y relajación, donde aborda desde la experiencia personal temas como el deseo, el cuerpo, los vínculos y el trabajo sexual.

En esta última obra, explicó, buscó que su oficio dejara de necesitar una permanente justificación: “En este libro, en esta segunda entrega, quise naturalizarlo”.

Ahora su historia vuelve al comienzo. Pistolas acaba de regresar a Calbuco junto a la directora y el guionista que trabajan en la adaptación cinematográfica de su primer libro. Un regreso al mismo lugar donde, mucho antes de convertirse en escritora, comenzó leyendo historias para conocer un mundo que todavía no podía recorrer.