Playoffs europeos de la Copa del Mundo: el calendario de partidos
La emoción aumenta en Europa mientras se acercan los playoffs decisivos que otorgarán los últimos cuatro billetes para la Copa Mundial de la FIFA 2026. Con Italia, por ejemplo, ausente de las dos últimas ediciones, la atención mediática se centra en qué selecciones completarán el elenco europeo en Norteamérica.
UEFA ha establecido un sistema de cuatro caminos (A, B, C y D), cada uno con dos semifinales y una final a partido único, eliminando ida y vuelta. Las semifinales se disputarán el 26 de marzo y las finales el 31 de marzo. Este formato, abierto y equilibrado, aumenta la posibilidad de sorpresas y mantiene viva la esperanza de todas las selecciones participantes. Los aficionados están atentos, porque cada partido puede cambiar la historia y definir quién consigue el tan ansiado pase al Mundial.
Llave A: Italia en la mira
En el camino A, Italia se enfrentará a Irlanda del Norte, mientras que Gales se medirá con Bosnia y Herzegovina. Estos enfrentamientos definen un camino que podría devolver a la Azzurri al escenario mundialista. A mitad del análisis, conviene señalar: Si nos basáramos únicamente en las cuotas sobre las mejores casas de apuestas de Chile clasificadas por oddschecker, Italia no debería tener demasiadas dificultades para alcanzar finalmente a las demás selecciones europeas en el Mundial.
Pero ya sabemos cómo le ha ido a la Azzurri en ocasiones anteriores. La posible final enfrentaría al ganador de Italia/Irlanda del Norte contra el vencedor de Gales/Bosnia, y aunque Italia y Gales son favoritos en el papel, la naturaleza de las eliminatorias a partido único permite cualquier sorpresa. Si Italia logra avanzar, su retorno al Mundial sería muy celebrado por aficionados y prensa.
Llave B: Ucrania, Suecia, Polonia y Albania
La ruta B ofrece enfrentamientos muy competitivos: Ucrania vs Suecia y Polonia vs Albania. Ucrania y Suecia poseen experiencia internacional que les permite controlar los partidos bajo presión, mientras que Polonia combina talento ofensivo y solidez táctica, capaz de desequilibrar en momentos decisivos. Albania, por su parte, se presenta como un equipo incómodo, que puede complicar la vida a sus rivales.
La final de este camino probablemente enfrente a Suecia o Ucrania contra Polonia o Albania, donde la ventaja podría estar en manos de Suecia o Polonia. En eliminatorias de partido único, el margen de error es mínimo, y cualquier despiste puede cambiar radicalmente el resultado final, por lo que todos los equipos deben mantener la máxima concentración.
Llave C: Turquía y sus posibilidades
En el camino C, las semifinales son Eslovaquia vs Kosovo y Turquía vs Rumanía. Turquía aparece como favorita gracias a su solidez y experiencia en competiciones previas, aunque Rumanía y Eslovaquia pueden ofrecer resistencia. Kosovo, en ascenso, ha demostrado que puede competir con equipos de mayor nivel, lo que añade incertidumbre al desenlace.
La final probable enfrentará al vencedor de Eslovaquia/Kosovo contra el ganador de Turquía/Rumanía. La expectativa es que Turquía consiga el pase, pero las eliminatorias a partido único pueden provocar resultados inesperados, haciendo que cada encuentro sea una prueba de concentración, táctica y resistencia física, donde un solo gol puede definir el futuro de la selección.
Llave D: Dinamarca y República Checa
El camino D enfrenta en semifinales a República Checa vs Irlanda y a Dinamarca vs Macedonia del Norte. Dinamarca parte como favorita gracias a su combinación de talento técnico y solidez defensiva, mientras que la República Checa ofrece experiencia y tradición en torneos europeos. Irlanda y Macedonia del Norte pueden complicar a sus rivales con presión constante y tácticas defensivas efectivas.
La final posible sería entre el ganador de Chequia/Irlanda y Dinamarca/Macedonia del Norte. Dinamarca tiene ventaja teórica, pero el formato a partido único mantiene la incertidumbre, asegurando partidos emocionantes hasta el último minuto y dejando abiertas las puertas para que cualquiera pueda conseguir el último billete europeo al Mundial de 2026.