Alfredo Echavarría, presidente de la CChC, y crisis habitacional: “El país no está construyendo lo necesario para superar este déficit”
Alfredo Echavarría, presidente de la CChC, sostuvo que el problema habitacional en Chile ya no es de diagnóstico, sino de capacidad productiva y económica para reducirlo, con la clase media como principal rezagada.
En Mercado Central, el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Alfredo Echavarría abordó la crisis habitacional que enfrenta el país. Sostuvo que, pese a años de diagnósticos, planes y consensos sobre la magnitud del déficit, Chile hoy no tiene el ritmo de construcción necesario para comenzar a cerrarlo de manera efectiva.
Un déficit persistente y una producción insuficiente
“Es una cifra muy, muy abultada y el país no está construyendo lo que tenemos que construir para poder superar este déficit”, recalcó Echavarría. Para él, el problema no está en la falta de claridad sobre la demanda habitacional, sino en la brecha entre necesidad y ejecución. El déficit, cercano al millón de viviendas, sigue incorporando campamentos, allegamiento y situaciones de extrema precariedad.
Echavarría recordó que el país ya demostró en el pasado que podía avanzar con mayor velocidad. “Llegamos a construir del orden de 90.000 viviendas por año y hoy día estamos en 60.000”, señaló. Advirtió que incluso la política habitacional focalizada en los sectores más vulnerables se ha vuelto insuficiente frente al aumento de costos y restricciones fiscales.
Clase media: el problema que no logra resolverse
El estancamiento de la clase media se ha vuelto el principal nudo crítico del déficit. “En la vivienda para la clase media hemos estado en una crisis como nunca en los últimos 30 o 35 años”, afirmó Echavarría, apuntando a un segmento que quedó fuera del alcance de los subsidios y también del crédito.
El presidente de la CChC señaló que, en el escenario actual, los salarios crecen poco mientras que los precios de las viviendas y las tasas de interés se mantienen al alza. El resultado ha sido un aumento sostenido del allegamiento y una presión social que no encuentra respuesta en el mercado ni en la política pública.
Construcción paralizada y señales estructurales
Echavarría describió el momento del sector como una acumulación de factores negativos. “Desde que hay registros, esta es la cifra más baja”, sostuvo sobre los permisos de edificación de 2025. Según señaló, la situación es reflejo de expectativas deterioradas y de un mercado que no logra absorber el stock existente.
“Nadie parte una construcción si es que no los va a poder vender cuando los termine”, explicó. El problema, señaló, ya no es solo coyuntural, sino estructural, con una inversión en vivienda que sigue siendo el principal cuello de botella del sector.
Riesgos sociales y límites del corto plazo
Más allá de las empresas, Echavarría puso el foco en las consecuencias sociales. “El riesgo más grave aquí es la gente que no tiene vivienda y el desempleo”, advirtió, defendiendo medidas transitorias de reactivación como el subsidio a la tasa hipotecaria.
Sin embargo, fue claro en el diagnóstico de fondo: “La solución general es volver a crecer”. Sin un cambio sostenido en la trayectoria económica, concluyó, el déficit habitacional seguirá siendo un problema extendido y estructuralmente irresuelto.