Economía

Fiebre de bonos en Chile: la credencial ecológica es irrelevante

Según datos de mercado, a julio las empresas chilenas habían vendido US$ 366 millones en bonos verdes y sociales en lo que ha transcurrido del año.

Agencia Uno

Por Eduardo Thomson

Martes 10 de septiembre de 2019

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Inversiones La Construcción SA (ILC) vendió bonos ASG y bonos ordinarios la semana pasada en un mercado que busca promocionar su conciencia social antes de organizar una conferencia ambiental mundial como la COP25. Los inversionistas los compraron indiscriminadamente.

Los bonos ordinarios fueron un poco más populares, se vendieron con un rendimiento de 0,33%, en comparación con 0,36% para los bonos ambientales, sociales y de gobierno corporativo.

"Uno esperaría que si el mercado ve algún valor en los criterios ASG, entonces ese bono debería tener una demanda más fuerte", dijo Rodolfo Friz, gerente de cartera en el administrador de activos Econsult, que no compró la deuda. "La verdad es que se venden con los mismos diferenciales que los bonos normales".

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El país también vendió la semana pasada un instrumento de deuda a 30 años en dólares para financiar proyectos de energías renovables y transporte público.

La sociedad, propiedad de la Cámara Chilena de la Construcción (controladora de PAUTA), se unió a una ola de corporaciones locales que aprovecharon los mercados de bonos en medio de rendimientos récord. Frente a más de US$ 15 billones de deuda de rendimiento negativo en todo el mundo, los inversionistas estaban más que felices. Parece que la etiqueta social fue, en el mejor de los casos, un problema secundario, en el peor, irrelevante.

Énfasis social

A julio, las compañías chilenas habían vendido US$ 366 millones en bonos verdes y sociales en 2019, según datos del mercado de Santiago. Las ventas se producen justo cuando el país emprende una serie de iniciativas medioambientales antes de organizar la Conferencia sobre Cambio Climático en Santiago, o COP25, en diciembre.

Para calificar como bono ASG, una empresa debe comprometerse a gastar los fondos en proyectos con énfasis social. El dinero recaudado por ILC en esta venta irá a su unidad bancaria Banco Internacional para financiar créditos a pequeñas y medianas empresas.

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Inversiones La Construcción vendió 2 millones de Unidades de Fomento (o aproximadamente US$ 78 millones) en bonos sociales a 8 años el 5 de septiembre, seguido una hora más tarde por la misma cantidad de bonos sin ningún sello verde o social de aprobación.

"Estamos contentos de haber hecho esta venta", dijo Pablo González, director ejecutivo de la compañía, en una entrevista. Los diferenciales obtenidos fueron históricamente bajos. Los bonos verdes y sociales "se volverán más populares y los inversionistas valorarán más estos instrumentos".

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