La acera de los tontos

Segunda vuelta para alcalde en San Ramón

"Las irregularidades en San Ramón son dignas de un catálogo mafioso", recuerda John Müller por el caso que tiene al concejal Gustavo Toro pidiendo una nueva elección en la comuna donde gobierna el polémico alcalde Aguilera.

Gustavo Toro, candidato a alcalde de San Ramón.

Agencia Uno/PAUTA

Por John Müller

Lunes 14 de junio de 2021

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La noticia más importante publicada en Chile este fin de semana no es el estrecho triunfo de Claudio Orrego en la elección para gobernador de la Región Metropolitana, ni la estadística de las camas UCI disponibles, ni el hachazo tributario que prepara el candidato comunista Daniel Jadue si gana la Presidencia, sino la insólita y valiente batalla que ha planteado en la Municipalidad de San Ramón el candidato democratacristiano Gustavo Toro.

"El hombre que destapó el germen de la narcopolítica" es el título que le dedicó El Mercurio en un largo perfil de este abogado de 40 años, nacido y criado en la población La Bandera. Cristiano de base, comprometido con los movimientos sociales, Toro quiso ser concejal independiente en 2012, pero no lo consiguió. En 2014 pasó a militar en la Democracia Cristiana y en 2016 volvió a presentarse y ahí tuvo la oportunidad de sufrir en carne propia las artimañas y tretas de Miguel Ángel Aguilera, el alcalde de San Ramón al que acusa de connivencia con el narcotráfico.

El 2 de junio, el segundo Tribunal Electoral determinó repetir las elecciones de alcaldes y concejales en la comuna de San Ramón celebradas el pasado 15 y 16 de mayo en 65 de las 251 mesas electorales, el 25% del total. PAUTA publicó una extensa crónica con detalles de las irregularidades denunciadas por Toro y su candidatura, entre ellas, el anormalmente alto número de personas ciegas que acudieron acompañadas a votar. Estos hechos, determinó el tribunal, "han contaminado la expresión de la voluntad soberana de los ciudadanos expresada a través de su voto".

Además de la batalla electoral, Toro ha denunciado la red corrupta que permitía financiar al alcalde Aguilera principalmente a través José Miguel Zapata, jefe de la dirección de planificación y presupuesto del gobierno de la Región Metropolitana durante el segundo mandato de Michelle Bachelet. Zapata controlaba los recursos para las comunas y aprobó la licitación de 50 multicanchas y pasos peatonales que se adjudicaba una empresa que controlaba la madre de su hijo. Se adjudicó siete de los proyectos, los cuales cobró, pero nunca ejecutó. Todos estos antecedentes fueron puestos en conocimiento de la Contraloría General de la República. Zapata fue detenido el 8 de mayo pasado cuando intentaba abandonar el país y continúa en prisión preventiva.

Las investigaciones de Toro alertaron a Aguilera, quien le envió varios mensajeros con distintas ofertas. Primero amistosas -le ofreció una alianza para trabajar juntos en San Ramón- y, después, amenazadoras. Como ninguna fue aceptada, comenzaron a presionar a Toro con acciones de acoso callejero.

En 2017, tras hacerse públicos sus vínculos con el narcotráfico, el Partido Socialista expulsó a Aguilera, pero la conexión se mantuvo a través de su hermana, Mónica Aguilera, quien controla el partido en San Ramón. De hecho, la maquinaria electoral de los Aguilera es tan poderosa que ha sustituido a la del PS.

Las irregularidades en San Ramón son dignas de un catálogo mafioso. El jefe de la seguridad municipal facilitaba armamento a narcotraficantes. El exjefe de gabinete del alcalde fue condenado por receptación de vehículo robado. La hermana del alcalde, Mónica, convirtió una dependencia de la municipalidad en la sede de reclutamiento del Partido Socialista. Aguilera incluyó en la nómina de los sueldos públicos de la comuna a personas con fichas criminales o a delincuentes convictos, algunos de los cuales cobraban el sueldo municipal mientras estaban en prisión.

Toro asegura que lo que ha denunciado en San Ramón es muy grave: "Nunca se había visto redes de corrupción organizadas vinculadas al narcotráfico en política… lo que está ocurriendo en la zona sur de la Región Metropolitana es que se está abriendo la puerta a los delitos de connotación más grave que un país podría enfrentar. Lo que está viviendo Chile ahora es lo que estaba viviendo México en los 90".

John Müller conduce Primera Pauta, de Radio PAUTA, de lunes a viernes a partir de las 07:00 horas. Escúchelo por la 100.5 en Santiago, 99.1 en Antofagasta, y por la 96.7 en Valparaíso, Viña del Mar y Temuco, y véalo por el streaming en www.PAUTA.cl.

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