Negocios

Jaime De Aguirre: "El Festival de Viña sí es un negocio"

El exdirector ejecutivo de TVN y CHV defiende la inversión hecha por la red pública, en alianza con C13. Y cree que aporta no sólo en términos de ingresos, sino también de marca.

Agencia Uno

Por Francisco Ibáñez

Miércoles 27 de febrero de 2019

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Uno de los temas imperdibles de cada febrero es el Festival de Viña. Más allá de los éxitos, gaviotas y ovaciones, o de fracasos estrepitosos, el festival es mucho más que eso. Bien los saben los canales de televisión que en cada licitación buscan quedarse con el certamen.

El festival es un ecosistema complejo. Aparte de las estaciones a cargo de la transmisión, intervienen grandes equipos técnicos, la municipalidad de Viña del Mar, y muchos artistas con sus respectivos equipos y managers. Además, está también la coordinación y venta con auspiciadores, la realización de actividades paralelas con creciente protagonismo, como la gala, y toda la logística del certamen.

En PAUTA Bloomberg el exdirector ejecutivo de CHV y TVN, Jaime De Aguirre, profundiza en las complejidades del evento, en la fórmula asociativa de estos dos canales, en el modelo de negocios y cuenta su experiencia en ediciones anteriores.

De Aguirre define al Festival de Viña como uno de los eventos más importantes que tiene Chile. "La gente se junta, lo ve, lo comenta, es parte de su cultura", afirma. "Y los medios de comunicación en general, y en particular la televisión, hacen un esfuerzo muy grande porque esto ocurra, y ocurra de manera lo más espectacular posible".

Pero, continúa, hay otro lado de la moneda: los controles de costos. "Cuánto debe costar, por qué tanto, por qué tan poco", asegura... y todo en un momento complicado para la industria. "Es una industria que está en mutación, y por lo tanto tiene que poner más atención aún de lo que ha hecho tradicionalmente y no quedarse dormida en los laureles en términos de las nuevas maneras de producir, de cuáles son las tendencias que hoy día están pegando, para que el festival realmente sea un éxito", afirma. "La gente se preocupa de cómo le fue a la Jani Dueñas, pero los canales se preocupan de un montón más", sentencia.

En la cuerda floja

"Yo he estado en muchos festivales, estuve en prácticamente cinco o seis festivales en la época de Chilevisión", cuenta De Aguirre. "Esto es andar en la cuerda floja sobre las cataratas del Niágara, si tú te distraes un minuto, efectivamente puedes tener un descontrol de costos y esto francamente no es un negocio, va a pérdida. Pero con harta disciplina, la disciplina en este sentido tiene que ver con el tiempo, con el tipo de gente que trabaja ahí, con las atenciones que se ponen, los festivales de Chilevisión no perdieron plata", señala, y proyecta que, salvo que pasara "algo muy raro", este año C13 y TVN no van a perder tampoco.

Para esta edición, De Aguirre –que participó del proceso mientras era director ejecutivo de TVN, hasta hace dos meses– cuenta que se hizo un esquema de cómo externalizar la contratación de artistas, cómo pagarlo con las entradas. "Hay todo un sistema que está operando en el Festival de Viña que no te voy a decir que da garantías, porque nada lo garantiza, pero sí asegura de manera muy importante que no se va a perder plata con los artistas", explica. "Se trata de hacer un espectáculo que sea no solamente atractivo, sino que sea lo mas cercano a hacer negocio", complementa.

De Aguirre explica de dónde provienen los ingresos que permiten sustentar un evento de esta envergadura: auspicios y público son las grandes fuentes de ingresos. "Otra fuente, que no es menor, son los ingresos por ventas de derechos internacionales. Lo que está haciendo Fox, pero no solamente Fox, que se preocupa de la televisión de pago, pero también se le vende a canales abiertos, como TVN y Canal 13. Se le vende a otros canales en varios países de Latinoamérica. No es una sola fuente de ingresos la que tiene el festival, sino que muchas", indica.

Vida propia

De Aguirre recuerda que el primer año en que estuvo a cargo, el festival ganó alrededor de US$ 1 millón, pero más allá de eso destaca el impacto de marca que significó para CHV que, dice, fue muy relevante. "El festival tiene vida propia, y eso hace que sea un evento en Chile que se ha ganado su importancia en los últimos 60 años. No es poco tiempo", dice, y destaca que el Festival de Olmué le está siguiendo los pasos a Viña. "Ha ido agarrando personalidad", sentencia.

De Aguirre recapitula sobre la conversación. "Yo creo que [el Festival de Viña] sí es un negocio, que hay que tener los ojos muy abiertos para administrarlo bien, pero que sí es negocio, tanto por los ingresos, por la monetización que se hace de él inmediata, como por el efecto marca", resume.

Para el ex director ejecutivo, la realización conjunta entre dos canales alivia el peso financiero del evento y lo hace más abordable. "Hay que tener caja, hay que tener espaldas, hay que tener credibilidad en el mercado", plantea. "Yo recibí mucha crítica […] en TVN por haber ido al Festival de Viña, 'pero cómo, si están quebrados, cómo van a hacer esto'. Entonces qué hacemos, ¿cerramos con llave, nos vamos para la casa?", pregunta.

Vea la conversación completa en PAUTA Bloomberg acá:

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