Opinión

La columna de Fernando Tapia: “Las dudas de Tagle”

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POR Equipo Radio Pauta |

En su columna, Fernando Tapia reflexiona sobre los potenciales candidatos a la presidencia de la ANFP. Sobre Juan Tagle, asegura que “la falta de una mirada crítica sobre la actual dirigencia le resta bonos”.

El 2026 será un año clave para el fútbol chileno. Se termina el periodo de Pablo Milad en la ANFP, lo cual en desde ya es una buena noticia. Durante los próximos meses seremos testigos de una frenética carrera por la sucesión, con el surgimiento de nombres que aspiran al sillón máximo del edificio de Avenida Quilín.

La carrera presidencial ya está lanzada. De hecho, el ex presidente de Audax Italiano, Lorenzo Antillo, ha vuelto a mostrar interés por asumir el cargo. Su nombre genera resquemores, dada su cercanía con varios representantes de futbolistas que han llegado a tener control sobre algunos clubes. Sería su tercera postulación, ya que tanto en 2020 como en 2022 fue derrotado por el propio Milad. Ha estado cerca del triunfo, y dado el cambio en la propiedad en algunas instituciones, con la llegada de más empresarios vinculados a la representación de jugadores, no son pocos los que creen que la tercera puede ser la vencida. Peligroso desde la perspectiva de los esfuerzos por eliminar los conflictos de interés en el fútbol chileno.

Es por ello que otros intentan levantar alguna candidatura más validada por el medio. Alguien que ofrezca más garantías para enfrentar la crisis, y que dé confianza de una buena y transparente gestión. No es fácil dar con un nombre, pero es una realidad que no son pocos los que han pensado en el presidente de Cruzados, el abogado Juan Tagle. Así lo reconoció el propio dirigente en una entrevista con El Mercurio, quien agregó que es una posibilidad que podría evaluar.

En casi diez años de gestión, Tagle ha liderado la etapa más exitosa de la historia en la Universidad Católica. Con seis títulos en torneos de la Primera División, incluyendo un tetracampeonato, y cuatro trofeos de la Supercopa, es el presidente de lo que se conoce como la década dorada de la UC. A ello se debe sumar que es el dirigente que encabezó la remodelación del Estadio San Carlos de Apoquindo, hoy Claro Arena, el proyecto de infraestructura deportiva más importante en años en el fútbol chileno.

Pero así como puede exhibir obras y campeonatos para su club, su gestión también ofrece dudas. Ha sido el gran sostén político de Pablo Milad, por lo que su nombre es sinónimo de continuidad de una administración desastrosa en la ANFP. La falta de una mirada crítica sobre la actual dirigencia le resta bonos. Peor aún, formó parte de la comisión que decidió judicializar las diferencias con TNT, lo que en los hechos provocó un terremoto económico para todos los clubes, con una sentencia de la Corte Suprema que obligó a las instituciones deportivas a indemnizar al canal dueño de los derechos televisivos por cerca de US$ 40 millones.

Suena raro que alguien que llevó al fútbol a una contienda en tribunales con su principal socio comercial, con nefastas consecuencias, surja luego como la solución para los problemas.

Tagle se ha mostrado contrario a la separación de la ANFP con la Federación, aspecto relevante y fundamental del proyecto de reforma de las sociedades anónimas deportivas, e incluso no ha ocultado que ha ejercido lobby ante los Parlamentarios para postergar esa discusión. Mala señal si se trata de avanzar en la eliminación de uno de los problemas estructurales del fútbol chileno.

Por último, no ha podido despejar las dudas sobre la fuerte influencia del representante Fernando Felicevich en la propia Universidad Católica. Es un hecho que ha sido un gran presidente para Cruzados, pero no queda tan claro que sea el más indicado para la ANFP. Son las dudas que provoca la posible candidatura de Juan Tagle.