La columna de Fernando Tapia: “La carrera por el sillón de Quilín”
En su columna, Fernando Tapia analiza a quienes aparecen como candidatos para reemplazar a Milad en la ANFP. “Son los mismos nombres que se han venido dando vueltas los últimos diez años, lo que confirma que la crisis sigue radicada en el Consejo de Presidentes”, dice.
Para el 17 de noviembre están fijadas las elecciones de la ANFP, donde los 32 presidentes de clubes, tanto de primera división como de la liga de ascenso, deberán definir al sucesor de Pablo Milad para el máximo cargo del fútbol chileno.
No es necesario gastar muchas letras para describir lo que ha sido este periodo al mando del actual presidente. Basta decir que, sacando de la ecuación la corrupta administración de Sergio Jadue, se está por extinguir el peor ciclo dirigencial de la historia en el fútbol chileno. La vara quedó bajísima, y quien suceda a Milad tendrá una buena oportunidad de cambiar en algo la pésima imagen que se hereda en la testera de la ANFP.
Los candidatos que aspiren a la presidencia tienen plazo hasta 30 días antes de los comicios para inscribir las listas, y a menos de tres meses de que ello ocurra, la carrera por el sillón de Quilín comienza a aclararse.
Hay al menos tres nombres que no ocultan su deseo de llegar a la presidencia del fútbol. La verdad es que ninguno genera gran entusiasmo.
El ex presidente de Audax Italiano, Lorenzo Antillo, ya ha dicho que aspira al cargo. Ya se presentó en los comicios pasados, donde fue derrotado por Milad. Su problema es que no ha podido desligarse de la sospecha de ser el hombre que representa a aquellos clubes que han terminado bajo control de agentes de futbolistas, situación que la reforma del fútbol aprobada este año en el Congreso dejó totalmente prohibida. Votos puede tener, y no pocos, pero sin duda que su eventual presidencia pondría en duda una eficiente fiscalización para terminar con el conflicto de interés que tan mal le ha hecho a la actividad.
Otro que ha expresado su deseo de encabezar la ANFP es el presidente de Limache, César Villegas. Un outsider, que más allá de sus ganas, no suma adhesiones en los pasillos de Quilín. Es más, apenas declaró su intención, debió enfrentar un proceso de desafuero. Digamos que fue una coincidencia.
El último en sumarse es el presidente de Palestino, Jorge Uauy. Fue candidato en 2018, y perdió en una quinta vuelta contra Sebastián Moreno. El dirigente del equipo árabe constituye una carta seria. Ya se reunió con 14 clubes para presentar su propuesta, e iría acompañado en su lista con nombres como Juan Tagle, expresidente de Cruzados, Jorge Contador, titular de Coquimbo, y René Rosas, hoy representante de la Universidad de Concepción y ex alto ejecutivo de la administración de Sergio Jadue.
Esta posible lista representa a clubes que lideraron la resistencia a la separación de la ANFP con la Federación, con cartas a los diarios incluidas en medio del debate parlamentario. Desde este punto de vista, claramente, no son los nombres ideales para guiar el proceso de cambio que debe asumir la próxima directiva. Todo lo contrario, podrían ser un obstáculo más para la ejecución de la reforma. La posible lista de Jorge Uauy, con los nombres mencionados, representa también al oficialismo. Han sido ellos, especialmente Tagle, el principal soporte político de Milad en la ANFP. Ojalá no sea también la de la continuidad, porque igual de mal no se puede seguir.
En conclusión, por ahora no se observan grandes sorpresas. En rigor, son los mismos nombres que se han venido dando vueltas los últimos diez años, lo que confirma que la crisis sigue radicada en el Consejo de Presidentes.