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En la carrera por presidir la Convención, el Frente Amplio enfrenta resistencia de otros colectivos

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Agencia Uno
POR Sofia del |

El debate en el órgano constituyente recae en cuál es el rol que debe asumir la colectividad desde marzo oficialista en este nuevo período.

Las conversaciones para presidir la Mesa de la Convención mantiene ocupados a numerosos constituyentes. Se trata de un cargo de alta importancia en esta etapa en que comenzará el debate de fondo y las votaciones de los artículos de la propuesta de nueva Constitución. La fecha de las elecciones es lo único que se sabe hasta ahora: el martes 4 de enero votarán a los sucesores de la presidenta, Elisa Loncón (Mapuche), y el vicepresidente, Jaime Bassa (Frente Amplio). Un día después serán renovadas las vicepresidencias adjuntas.

Distintos son los nudos que los colectivos se encuentran resolviendo. Contar con el número de patrocinios, tener una real posibilidad de lograr los votos requeridos, que sea capaz de generar consensos, y con una alta capacidad de liderazgo y comunicación, son algunos de los elementos que entran en consideración. 

En este contexto, la situación el Frente Amplio es peculiar. Y fácil de entender: el Presidente de la República desde marzo será frenteamplista. Tras la victoria presidencial de Gabriel Boric (Convergencia Social), el escenario en la Convención cambió, reconocen varios constituyentes. 

La principal disyuntiva que los convencionales de distintos colectivos y afinidades políticas se encuentran discutiendo es si Frente Amplio debe estar o no en la nueva Directiva. Mientras algunos se inclinan por otogarles ese espacio a otras colectividades, hay quienes creen -principalmente del mismo FA- que ser el oficialismo no es argumento suficiente para quedar fuera de carrera por la conducción de la nueva Mesa. 

Los argumentos

El principal argumento de quienes se oponen al FA presidiendo la Convención es que le restaría autonomía al órgano. No obstante, fue el mismo Presidente electo quien señaló en su visita a la sede del Congreso en Santiago que resguardará tal autonomía. 

“El Frente Amplio es uno de los colectivos que tienen mucha relevancia en la Convención en la articulación de acuerdos, pero es imporante mantener la autonomía del poder constituido respecto del poder constituyente. Por eso esperamos que la vicepresidencia y presidencia estén en manos de otros colectivos, para que también haya participación y nuevas caras dirigiendo este proceso” dice a PAUTA Javier Fuchslocher (INN).

Hoy la presidencia está en manos de Escaños Reservados (Mapuche) y la vicepresidencia en el mismo Frente Amplio.

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Para Miguel Ángel Botto (Indep.-Col. Apruebo), “el FA en esta pasada debe tener una tremenda generosidad para poder ceder puestos y facilitar los lazos con el nuevo Gobierno para que la próxima Mesa de la Convención sea eficiente”. 

Arturo Zúñiga (UDI) indica que “el Frente Amplio es quien tiene la llave para determinar quién será el próximo presidente de la Convención y debe hacerlo en la encrucijada de si incorporar o no al Partido Comunista, tal como lo debe hacer Gabriel Boric en su gabinete. Esa es la gran disyuntiva”. 

Desde Movimientos Sociales Constituyentes (MSC), Bastián Labbé indica que “el Frente Amplio tiene un rol importante ya en la Presidencia de la República a través de la figura de Gabriel Boric. Esperamos que esa disposición hacia la autonomía, que justamente Boric lo manifestó de forma expresa en su visita a la CC, también se pueda manifestar por parte de los constituyentes que son parte del Frente Amplio en la Convención”. 

Sin embargo, Fuad Chahin (DC-Col. Apruebo) cree que todos pueden participar. “Esto no es el Congreso, es la Convención. Aquí tiene que haber autonomía. Esto no es el Gobierno. Por lo tanto, creo que tenemos que tener a las personas con las mejores competencias, independientemente del colectivo político que integren”, señala. 

La mirada del Frente Amplio 

Desde el mismo FA, la perspectiva es distinta a la de la mayoría de los convencionales de otros colectivos. 

Amaya Álvez (FA) explica que “las relaciones con los poderes constituidos son, como en toda democracia, disímiles. Debemos buscar tener una relación respetuosa de las autonomías, pero a la vez de colaboración”. En esa línea, argumenta: “Ya sabemos lo que implica un gobierno poco colaborador y en algunos aspectos obstruccionista; solamente podría ser mejor bajo el gobierno de Gabriel Boric”. 

Respecto de la composición de la nueva directiva, Álvez indica que “es una Mesa de nueve miembros en que hay representación de diversas colectividades y en que las decisiones se adoptan por mayoría de sus miembros”. Para ella, Beatriz Sánchez es la mejor comunicadora del Frente amplio, y “sabe construir relaciones colectivas”.

Constanza Schönhaut indica que el FA seguirá teniendo un rol articulador “entre la diversidad de fuerzas”. Asumir la autonomía de la Convención nos llama a priorizar, ante todo, qué es hoy lo mejor para el proceso constituyente y, por tanto, centrarnos en cuáles son los mejores equipos para enfrentar los desafíos de esta etapa”. 

Ignacio Achurra, también frenteamplista, cuenta que desde el conglomerado “no descartamos ninguna posibilidad respecto a la presidencia y vicepresidencia, es una decisión que estamos tomando de manera colectiva”. Su par Giovanna Roa cree que la Convención Constitucional es “el poder constituyente, que no es lo mismo que el poder constituido”.