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La fórmula de Convergencia Social para ganar espacio en el Frente Amplio

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Agencia Uno
POR Maria Catalina |

El partido conformado por Izquierda Libertaria, el Movimiento Autonomista, Nueva Democracia y Socialismo y Libertad vivirá elecciones internas. Van tras RD.

Han sido dos semanas intensas para quienes integran Convergencia Social, el partido que surge de la fusión de Izquierda Libertaria (IL), Movimiento Autonomista (MA), Nueva Democracia (ND) y Socialismo y Libertad (SOL), y que tiene como principales “rostros” al alcalde Jorge Sharp y al diputado Gabriel Boric.

Tras la votación para definir el nombre de la nueva colectividad integrante del Frente Amplio (FA), conglomerado en el que se posicionarán como la segunda fuerza más potente -después de Revolución Democrática (RD)-, comenzaron las campañas de los candidatos a la presidencia, directiva nacional, comité central y directivas regionales.

Las candidatas para encabezar la tienda, la diputada Gael Yeomans, representante de “La Corriente” (tesis que se impuso en el congreso fundacional de principios de abril), y Stephanie Peñaloza, vocera del MA y carta de la lista “Movilizando Territorios”, se han desplegado para conquistar los votos. Sus énfasis están en regiones. Dicen que buscan convertirse en un partido donde las decisiones de las bases primen.

De esta forma, la preparación para las elecciones internas de este 11, 12 y 13 de mayo ha sido “agotadora”. Deberán conquistar a las 2.554 personas que están habilitadas para emitir su voto. Aunque el padrón es bastante más pequeño que el de partidos con más trayectoria, el desafío es que voten, al menos, más personas de las que participaron en el congreso fundacional. En ese entonces votaron 1.672 militantes. 

La idea es que no suceda lo mismo que en la elección de la directiva de RD, instancia en la que votaron solo 3.502 de los 42 mil habilitados. 

Si bien parece que la campaña se les vino encima, pues tienen que apurar los procesos ante la inscripción en el Servel el viernes 17 de mayo, y ante las definiciones de las elecciones municipales, el camino de Convergencia ha sido de todo menos rápido.

Las negociaciones internas

Las conversaciones para unirse comenzaron en agosto del año pasado, y desde entonces fueron analizando las diferentes “sensibilidades” de los integrantes y fijando objetivos. 

“Nos interesa dar una alternativa a quienes son militantes del Frente Amplio”, aseguró a PAUTA Gael Yeomans: “Una alternativa desde la izquierda, donde pongamos énfasis en las regiones, en la construcción de movimientos desde la autonomía y desde la institucionalidad. Ponemos acento en miradas distintas a las que tiene el Frente Amplio y queremos ser esa opción, que sabemos que no está tan cuajada. Muchos nos pedían que tuviéramos un partido y ser una alternativa a Revolución Democrática u otros partidos”.

Stephanie Peñaloza sostuvo a este medio que “si nosotros vamos a optar por tener la institucionalidad, no va a ser solo por tenerla. Queremos transformarla y queremos tener una redistribución del poder en cada uno de los espacios donde nosotros estamos, porque, por ejemplo, en el corto plazo estaremos disputando las municipalidades y gobiernos regionales”.

Relación con la oposición

En Convergencia Social existe una opinión generalizada de que no buscarán comprometerse con “acuerdos” con los otros partidos de la oposición por un mero objetivo de sacar a la derecha del poder. 

El acuerdo administrativo es un ejemplo de lo que Convergencia Social dejará de hacer. Así se infiere de las propuestas de sus candidaturas: si la Democracia Cristiana apoya al Gobierno en alguna materia “sensible” para la izquierda, empujarán al Frente Amplio hacia una postura más severa. 

“No puede haber un pacto meramente electoral. Aquí hay indefiniciones de algunos partidos. Algunos han tenido postura de oposición, pero hay temas donde no están tan claros. Por ejemplo, cuando discutimos el tema del TPP11, los mismos diputados fueron cambiando de postura dentro de sus partidos, a nuestra visión para bien. Pero eso demuestra que hay debates que no están dados, y que tienen que ver con cómo ellos realmente no tienen un programa de superación del neoliberalismo, que es a lo que nosotros aspiramos”, enfatizó la diputada Yeomans.

Esa será una de las apuestas del partido frente a sus pares de conglomerado. Aún no saben si esto será compartido por el resto de los partidos del Frente Amplio, como RD y el Partido Humanista. No se ha discutido, pero, como dijeron, será parte de la discusión que tendrá que darse en la Mesa Nacional, pues hay otros dirigentes que tienen visiones distintas en torno a las diferentes alianzas.

La oposición que quieren ser

En un acto de “responsabilidad” y desde la lista “Desbordando lo Posible”, el diputado Gonzalo Winter se postula al Comité Central. “Que varias orgánicas se junten en una, le da al Frente Amplio una fortaleza, una velocidad que creemos que le va a hacer muy bien a toda la oposición y a la posibilidad de construir un siglo mucho más democrático”, sostiene.

“Hace mucho tiempo que se viene gestando la posibilidad de construir un partido que mire al siglo XXI, un partido esencialmente de futuro y preocupado de los dolores que aquejan en este modelo individualista a los chilenos. La izquierda es famosa por sus fragmentaciones y divisiones; nosotros, por el contrario, estamos empezando esta experiencia lejos de las divisiones”, destacó el legislador en conversación con este medio.

El también candidato al Comité Central Francisco Sáinz también celebra que estos compromisos de unidad se estén materializando. Las dificultades que han sorteado en el camino, dijo, son las que les permiten plantearse con una postura más sólida, no para ganar espacio frente a sus pares, sino para “aportar”.  “Costó, pero se pudo, porque se pusieron los elementos de unidad por delante, porque hubo muchos liderazgos que pusimos nuestro capital político”, indicó.

El partido, según Sáinz, se construye y aporta desde la conformación de un partido de nueva izquierda, que entiende que tiene que mirar su pasado para avanzar. “Somos una organización de izquierda cuyo horizonte estratégico es el socialismo […]. Chile hoy vive un momento estratégico y Convergencia Social tiene claro que su domicilio político es el Frente Amplio, porque representa un modelo antineoliberal que nos une. Ese es el espacio que hay que fortalecer y convertirlo en un espacio más maduro”, comentó.