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Mi Constitución en 60 palabras: los planteamientos de los candidatos mapuches

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PAUTA
POR Administrador |

Son el pueblo originario con más escaños reservados, con siete cupos de 17. PAUTA entrevistó a nueve candidatos.

La encuesta Cadem-Plaza Pública de principios de agosto de 2020 reflejó que el 93% de los encuestados está a favor de que el pueblo mapuche sea reconocido en la Constitución. Aquello es parte de una serie de demandas que esta etnia ha exigido al Estado en las últimas décadas, en medio del turbulento clima que se vive en la Macrozona Sur del país.

En ese contexto se inserta el proceso constituyente, del que este pueblo participará a través de escaños reservados para integrar la Convención Constitucional. De un total de 17 cupos para los diez pueblos indígenas habitantes del país, siete son para los mapuches. Están habilitados para votar por los escaños reservados quienes aparezcan en la nómina de electores con calidad indígena publicada por el Servel. 

Ese número es por lejos el más grande del padrón indígena: de 1.200.000 electores que forman parte del padrón electoral indígena, 1.063.980 pertenecen al pueblo mapuche. Esta elección tiene una particularidad, pues para garantizar la paridad entre hombres y mujeres en los escaños reservados hay una regla específica: si no se cumpliera la paridad de género entre los candidatos mapuches y aymaras, el candidato electo menos votado deberá ser reemplazado por su candidatura alternativa, por lo que todos los competidores van en duplas.

PAUTA consultó sobre sus preferencias a candidatos del pueblo mapuche, quienes debían responder  las siguientes preguntas en un máximo de 60 palabras cada una:

1. ¿De qué forma incluiría a los pueblos originarios en la Constitución?

2. ¿Qué cambiaria del artículo 1° de la actual Constitución?

3. El artículo 3 dice: “El Estado chileno es unitario” ¿Está de acuerdo con mantener ese inciso o promovería el federalismo?

4.-¿Qué derecho social le parece indispensable eliminar, agregar o modificar en la nueva Constitución?

Sonia Catepillán Guinao (76) aportó en desarrollar “Mujeres de Chiloé”. Maestra tradicional Williche. Publicó “Ül Williche”. La acompaña Manuel Rauque

1. “El reconocimiento político, social, cultural de pueblo mapuche Williche donde se consagre un Estado plurinacional e intercultural”. 

2. “Cambiaría todo. Y, solicitaría que toda persona tenga igualdad de derechos en los siguientes ámbitos de la salud, educación y vivienda, porque si bien la Constitución lo señala, en la práctica los beneficios son para las personas que tienen dinero y no para todos”. 

3. “Pienso que se debe mantener el Estado unitario para que el Estado deba estar obligado a ser solidario con todos los habitantes del país”.

4. “Agregaría en la nueva Constitución todos los derechos que actualmente no tiene la población, como salud, educación, viviendas, previsión, etcétera”. 

Richard Caifal Piutrin (48), dirigente mapuche, abogado, exgobernador de la Provincia de Cautín. Lo acompaña Mery Cayuman.

1.”Se debe reconocer la preexistencia de los pueblos indígenas y los derechos económicos, sociales, culturales y políticos o de participación efectiva que le son inherentes. De igual manera, el derecho a la tierra o territorio. Respecto del derecho a la tierra se debe considerar el derecho al agua, toda vez que su importancia resulta vital para la existencia de los pueblos indígenas”.

2.”El artículo 1ºde la Carta Fundamental, dada su ubicación en las bases fundamentales, debe considerar necesariamente un inciso que dé cuenta del reconocimiento de los pueblos indígenas y de los valores que le son propios, tales como el buen vivir o kume mongen. Lo anterior como fundamento de las políticas públicas y los deberes de respeto de la institucionalidad y de la sociedad en general”.     

3.”Mi propuesta en tal sentido es un Estado unitario, plurinacional, multicultural y descentralizado. Transferir poder a las regiones es de suma relevancia, toda vez que se privilegia el desarrollo endógeno con identidad y pertinencia territorial. De igual manera, recoger los principios de otras cartas constitucionales y posibilitar la generación de experiencias autonómicas en aras de un real progreso con identidad histórica”.

    4.”Los pueblos indígenas no han existido en ninguna Carta Fundamental, razón por la cual hay una deuda amplia en dicho aspecto. Son variadas las materias que se pueden incorporar: en educación abarcando currículum que consideren la historia propia y el idioma. En materia de salud, garantizando el acceso a la salud propia y prácticas basadas en los conocimientos ancestrales. Protección del patrimonio biológico y resguardo del patrimonio material e inmaterial”.

    Adolfo Millabur Ñancuil (55) destaca ser el primer alcalde mapuche de Chile, reelegido hasta cumplir cinco períodos en Tirúa. Lo acompaña Millaray Painemal

    1. “Deberían estar en la matriz de la nueva configuración del Estado. Chile debe declararse plurinacional e intercultural bajo el principio del itrofill mongen (respeto a todas las formas de vida). Con ello se aceptará que lo cohabitan una diversidad de naciones y pueblos, descentralizando y otorgando autonomía. Esos tres puntos debieran ser abordados en toda la discusión de la redistribución del poder y la reorganización del Estado”.

    2. “No se trata de cambiar lo que ya está, el desafío es discutir en base a una mesa limpia. Voy por la idea de partir con la hoja en blanco. Lo esencial es una definición de lo que somos como sociedad y ahí por cierto que la plurinacionalidad, la interculturalidad y el itrolfill mongen deberían ser los principios fundantes de esta nueva forma de abordar la convivencia”.

    3. “Hay que discutir la manera en que nos tenemos que organizar tanto administrativa como políticamente. Soy partidario de configurar una nueva forma, porque primero estaban las provincias, luego Pinochet implantó las regiones y todo eso fue en base a intenciones particulares. El Chile de hoy podría tener una configuración moderna en base a la geografía y las identidades territoriales”. 

    4.”Los derechos a la vivienda, a una educación y salud de calidad, a condiciones laborales y jubilaciones dignas deben ser planteados y garantizados. Se debe garantizar el respeto a los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Chile. Y siempre priorizar los derechos humanos y sociales por sobre los de propiedad privada”. 

    Elisa Loncon Antileo (58), título de pedagogía en inglés. Es PhD en humanidades por la Universidad de Leiden y doctora en literatura por la Pontificia Universidad Católica de Chile. La acompaña Claudio Alvarado.

    1. “Un real cambio en las relaciones entre los pueblos y el Estado, urge avanzar en un Estado Plurinacional -distinto al actual Estado unitario- que incluya régimen de autonomía para las naciones reconocidas; eso junto a un principio de interculturalidad en toda la Constitución nos situará hacia una convivencia más justa y de respeto a los pueblos que hasta ahora hemos sido excluidos”.

    2. “Tendría que formularse primero como reconocimiento de naciones preexistentes y que tenga como consecuencia acciones de justicia histórica. Desde el punto de vista internacional; la comunidad internacional compuesta por casi todos los estados del mundo han entendido que los pueblos indígenas merecen una atención especial para que puedan gozar en un pie de igualdad de los derechos humanos reconocidos en el sistema internacional”.

    3. “La división de Chile es solo administrativa, pero decisiones políticas y económicas no pasan por lo local, sigue siendo un país centralista. La redistribución del poder a regiones deberá permitir que los pueblos indígenas puedan implementar procesos de autonomía territorial y así ejercer el derecho a la libre determinación en asuntos internos de cada pueblo. En esa participación las autoridades tradicionales –logko, werken, maci– debería tener un rol protagónico”.

    4. “Debe revisarse el modelo económico extractivista. Es importante que la Constitución refleje parte de toda la legislación internacional sobre los pueblos y constituyentes de la convención. Entender que el azmapu, el zomo kimvn y el kvme mogen tienen un poder que nos aporta a todes; de quedar eso en la nueva Constitución, se abre un momento histórico para una relación de justicia, autonomía y respeto para los pueblos”. 

    Yonathan Paillacheo Barriga (28), ingeniero industrial y diplomado en Gestión de Políticas Indígenas e Interculturalidad. Lo acompaña Maribel Varas.

    1. “La manera de incluir a los pueblos originarios dentro de la nueva Constitución es a través de un reconocimiento constitucional ya que de ahí nacen las políticas públicas para su desarrollo”.

    2. “No cambiaría nada, ya que se debe garantizar siempre a la familia como el núcleo fundamental de la sociedad, además se debe mantener la independencia de los cuerpos intermedios para que puedan lograr los objetivos del cual fueron creados. La integridad del artículo uno es el sustento para que las personas sean libres, pero siempre se debe disponer el Estado al servicio de las personas”.

    3. “El Estado debe ser unitario pero más que promover el federalismo prefiero potenciar los gobiernos locales, de manera que los recursos del gobierno central pueden ser entregados en mayor porcentaje a los municipios ya que cada comuna tiene una realidad distinta”.

    4. “Se debe garantizar el derecho al consumo de agua para las personas como bien vital para la sobrevivencia humana. Se debe garantizar la educación de calidad. Se debe garantizar la libertad de culto”.

    Natividad del Carmen Llanquileo Pilquimán (36), abogada. La acompaña Daniel Tobal.

    1. “Consagrando que Chile es un Estado Plurinacional y que su finalidad principal es garantizar el Buen Vivir para todos los habitantes del territorio. En el cuerpo de la Carta Fundamental, debe reconocerse a los pueblos originarios sus derechos colectivos de carácter político, territorial, cultural, lingüísticos y jurisdiccionales, con el límite del respeto de los Derechos Fundamentales que tienen todas las personas”.

    2. “Las personas nacen y permanecen libres e iguales en dignidad y derechos. El Estado está al servicio de la persona humana. Su finalidad es garantizar que todas las personas, naciones originarias y grupos intermedios alcancen su máximo desarrollo físico y espiritual. Es deber del Estado resguardar, respetar y promover las bases ecológicas del territorio nacional, soberanía territorial y alimentaria, y dar protección generando las condiciones materiales y políticas indispensables”.

    3.”Chile es una república plurinacional organizada sobre regiones autonómicas. Toda su institucionalidad nacional y regional debe organizarse sobre principios que reconozcan a las naciones originarias, garanticen su preservación y pleno desarrollo, con respeto a su autonomía, territorio, cultura y jurisdicción propia, en armonía con el respeto a los derechos fundamentales consagrados en esta Constitución y en los tratados internacionales ratificados y vigentes”. 

    4. “Agregaría que el Estado debe garantizar mediante servicios públicos el acceso igualitario a la salud, vivienda, alimentación, educación, seguridad social y medio ambiente libre de contaminación, cuya financiación se hará mediante un sistema tributario organizado sobre principios de justicia, progresividad y solidaridad”.

    Gustavo Iván Quilaqueo Bustos (54), profesor de Historia y técnico agrícola. Lo acompaña Yessica Huenteman

    1. “Nuestra candidatura es partidaria del reconocimiento de los mapuches como sujeto político en el contexto de un modelo de autonomía territorial o regional. Que haya una forma de organización representada por un Ejecutivo que se elija democráticamente, territorial o regional, y que, por ejemplo, pueda decidir temas políticos y generar leyes para el territorio. El Estado plurinacional tiene que estar garantizado en un Estado político para el Wallmapu en particular”. 

    2. “Cambiaría todo. Mi postura personal es que se tiene que eliminar y redactar otro; se tiene que discutir con todos los constituyentes que sean elegidos. Esto, porque el artículo evidencia una base ideológica que no responde a la sociedad ni a la realidad chilena. Está definiendo todo, pero lo definió sin la participación de la sociedad. Ese primer artículo tiene que volver a ser construido entre todos los constituyentes elegidos”. 

    3. “Tiene que desaparecer la idea de un Estado Unitario con las características centralistas. Hay modelos intermedios, el ideal puede ser un Estado Federal, pero si no es posible llegar ahí, al menos un modelo que reconozca las autonomías territoriales o regionales”. 

    4. “Son más de uno. El derecho al agua como un derecho humano y bien público, que se permita el acceso y consumo a todos. También son fundamentales: el derecho a la salud, la previsión y el trabajo. Sin embargo, si hubiese que elegir dos, serían el derecho al agua y el de la educación”. 

    Ailhuen Antileo Navarrete (56), licenciado en ciencias jurídicas, fundador de CAM y de Asamblea de Ciudadanos Cono Sur de América. Lo acompaña Marcelina Llancapan.

    1. “Cambiando el carácter del Estado a uno que se defina como de carácter plurinacional, de esta manera se reconoce la preexistencia de pueblos y naciones originarias anteriores al Estado de Chile. Por ende, la soberanía no quedaría radicada exclusivamente en la nación chilena sino también en los demás pueblos originarios. Se trataría entonces de una soberanía compartida”.

    2. “Chile es una república democrática, paritaria, plurinacional y plurilingüística”.

    3. “Puede mantenerse unitario pero descentralizado regional y comunitario, reconociendo las autonomías territoriales y políticas de los pueblos originarios”. 

    4. “El derecho al agua como elemento esencial a la vida”.

    Iván Cheuquelaf Rodríguez (39), abogado. Trabajó en Conadi, Ministerio Segpres y Ministerio de Minería, donde llegó a ser subsecretario. Lo acompaña Mabel Salas

      1. “Algunas personas proponen un Estado plurinacional. Sin embargo, pienso que esta no es una discusión esencial pues lo verdaderamente importante es la implementación de los derechos colectivos contemplados en los instrumentos de derecho internacional. No obstante, una definición sobre esta materia debería inclinarse por la multiculturalidad, pues este concepto representa de mejor forma nuestra realidad expresada en los datos del Censo, la encuesta Casen y diversos estudios estadísticos”.

        2. “Es difícil proponer un cambio en el artículo 1°, pues establece principios esenciales para la democracia: libertad e igualdad; el valor de la familia; la primacía de la persona humana por sobre el Estado, etc. Sin embargo, podríamos reforzar el reconocimiento constitucional agregando una referencia a la diversidad y complementariedad de las diferentes culturas y a la riqueza implícita en la diversidad”.

          3. “No estoy de acuerdo con el federalismo, pues la característica de unitario del Estado de Chile obedece a una realidad histórica que se ha mantenido prácticamente los 200 años de nuestra República. La implementación del federalismo implicaría tratar de cambiar nuestra realidad e idiosincrasia de una manera artificial. Sin perjuicio de lo anterior, debemos avanzar en la descentralización efectiva y transferencia de poder a las regiones”.

            4. “Deberemos centrarnos en actualizar las necesidades a una nueva realidad, por ejemplo, en vivienda, salud, agua, etc., pero con responsabilidad y pragmatismo. Es necesario evitar la inflación de derechos sociales, pues puede parecer atractivo declarar que el Estado deba hacerse cargo de la satisfacción de una multiplicidad de derechos, sin embargo, debemos partir el análisis desde el principio de realidad y asumir que nuestros recursos no son ilimitados”.

            Nota metodológica: este artículo forma parte de una serie que PAUTA está realizando con todos los pueblos originarios del país. A cada pueblo le fueron asignadas las mismas cuatro preguntas y se seleccionó aleatoriamente a los candidatos que las responderían, fijando un máximo de cinco candidatos para todos los pueblos, con excepción de los mapuches (nueve candidatos) y los aymaras (7 candidatos). Los elegidos recibieron las mismas preguntas y tuvieron igual plazo y extensión para responder (o fue editado para ajustarse al máximo de 60 palabras). Cuando un candidato estuvo inubicable u optó por no responder, se pasó al siguiente postulante.