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Feriados irrenunciables: cómo la tecnología ayuda a las empresas a operar y cumplir la normativa

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

En medio del debate por los feriados irrenunciables, las empresas enfrentan un desafío poco visible: sostener la operación, cumplir la normativa y evitar errores en remuneraciones, donde la tecnología se vuelve un soporte clave.

Cada vez que se instala la discusión sobre feriados irrenunciables, el foco suele estar en qué rubros pueden o no funcionar. Sin embargo, puertas adentro, el desafío es otro: cómo asegurar continuidad operativa, cumplimiento legal y pagos correctos en escenarios excepcionales.

Para las empresas que sí deben seguir funcionando, como salud, transporte o servicios esenciales, estos días implican una reconfiguración completa de turnos, jornadas y cálculos de remuneraciones. Todo, bajo estrictas exigencias normativas.

El problema no es menor. Un error puede derivar en multas relevantes o en pagos incorrectos, lo que afectaría directamente a los trabajadores.

Tecnología como soporte en días críticos

En este contexto, la tecnología ha dejado de ser un apoyo secundario para transformarse en una pieza estructural. La automatización de procesos permite gestionar turnos de contingencia, aplicar recargos legales y mantener trazabilidad ante eventuales fiscalizaciones.

Mientras para la mayoría es un día de descanso, para Recursos Humanos es un rompecabezas logístico”, explica Claudio Aguilera, Chief Revenue Officer (CRO) de Rex+, quien señaló que la carga administrativa puede aumentar hasta en un 25% durante estas fechas.

El uso de sistemas especializados no solo reduce errores, sino que también protege la relación entre empresa y trabajadores, al asegurar pagos precisos y oportunos. En un contexto donde la confianza laboral es clave, este factor se vuelve crítico.

Un test para la gestión moderna

Los feriados irrenunciables funcionan, además, como un termómetro de la madurez digital de las organizaciones. Empresas con procesos automatizados logran adaptarse con mayor rapidez, mientras que aquellas que dependen de cálculos manuales enfrentan mayores riesgos.

Hacia adelante, la tendencia apunta a profundizar la automatización, pero con un foco claro: liberar a las áreas de Recursos Humanos de tareas operativas para que puedan centrarse en lo esencial, las personas. En ese contexto, también aparece una dimensión más sensible del problema.

“Un error en estos días no es solo un problema administrativo: puede impactar directamente en el ingreso de una familia. Por eso, la gestión tiene que ser mucho más precisa”, advirtió Arriagada.