Solo el 3,6% de las empresas chilenas logra escalar sus proyectos de inteligencia artificial
Aunque el uso de inteligencia artificial ha aumentado con fuerza entre las compañías del país, la mayoría de las iniciativas permanece en etapas de exploración, pilotos o implementaciones parciales. La calidad de los datos, la gobernanza y la gestión del cambio aparecen entre las principales barreras.
La incorporación de inteligencia artificial (IA) avanza entre las empresas chilenas, pero transformar los proyectos en soluciones permanentes y con resultados medibles sigue siendo uno de los principales desafíos.
Según el Índice de Transformación Digital 2025 de la Cámara de Comercio de Santiago, el uso de IA en las empresas pasó de 29% en 2023 a 54% en 2025.
Adopción de inteligencia artificial crece, pero persisten dificultades para escalar
A su vez, un estudio de Deloitte señala que el 83% de las compañías en Chile ya utiliza esta tecnología en alguno de sus procesos y que un 40% la aplica en iniciativas estratégicas con impacto directo en el negocio.
Sin embargo, las cifras cambian al analizar la capacidad de llevar estas iniciativas a mayor escala. De acuerdo con un estudio de MAS Analytics, solo el 3,6% de las empresas chilenas ha conseguido escalar proyectos de IA de manera transversal y obtener retornos medibles.
La mayoría continúa en etapas de exploración, pilotos o implementaciones parciales, con dificultades vinculadas a la calidad de los datos, la gobernanza y la gestión del cambio.
El desafío de convertir los proyectos piloto de IA en capacidades permanentes
Desde Servinformación Chile, empresa especializada en transformación digital, analítica avanzada e inteligencia artificial, sostienen que el desafío está precisamente en convertir los proyectos piloto en capacidades permanentes dentro de las organizaciones.
“Muchas compañías están avanzando en pilotos, pero el desafío está en transformar esos proyectos en capacidades permanentes que generen valor”, explicó Víctor Toro Tobar, de Servinformación.
El ejecutivo agregó que para avanzar resulta fundamental contar con datos confiables, procesos claros y una estrategia de gobernanza que permita escalar la inteligencia artificial de forma segura.
Shadow AI y ciberseguridad aparecen entre los nuevos desafíos
A las dificultades para escalar los proyectos se suma el denominado Shadow AI, que ocurre cuando trabajadores utilizan herramientas de inteligencia artificial sin supervisión corporativa ni lineamientos establecidos. Esta práctica puede generar riesgos asociados a la seguridad, privacidad y tratamiento de información sensible.
El escenario coincide además con mayores exigencias en materia de ciberseguridad y gestión de riesgos. En este contexto, la gobernanza de la inteligencia artificial comienza a adquirir mayor relevancia para los directorios y equipos ejecutivos.
De cara a la siguiente etapa de adopción, el documento plantea que las empresas deberán integrar automatización inteligente, gobernanza de datos y ciberseguridad. La capacidad para preparar los datos, fortalecer los equipos y establecer modelos de gobernanza será clave para transformar la creciente adopción de IA en resultados concretos para las organizaciones.