Tendencias

Estudio UDP: los chilenos sienten que la cortesía desapareció de las calles

Imagen principal
POR Leyla Contreras Espinoza |

La encuesta ICSOH-UDP de octubre revela una percepción extendida de deterioro en el respeto cotidiano, la autoridad y las relaciones sociales. Además, un 81% aceptaría instalar cámaras con reconocimiento facial en espacios públicos.

Un estudio elaborado por el Instituto de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Diego Portales (ICSOH-UDP) confirmó el marcado deterioro en las dinámicas de convivencia que experimenta el país.

La pérdida de las normas básicas de cortesía, la percepción de mayor agresividad en las calles y la incertidumbre sobre cómo relacionarse con los demás marcan el diagnóstico de la encuesta presentada por la UDP.

Radiografía a la convivencia chilena

Según el estudio, un 69% cree que hoy existe menos respeto hacia figuras de autoridad, como profesores, carabineros y funcionarios públicos, que hace diez años.

Asimismo, un 61% percibe una disminución del respeto hacia quienes piensan distinto y un 59% considera que se han perdido costumbres básicas como saludar, pedir permiso y dar las gracias. En paralelo, un 56% estima que ha aumentado la agresividad en el trato cotidiano.

Discriminación y brecha de convivencia

El deterioro percibido convive con experiencias de discriminación e incertidumbre en las interacciones. Un 73% declara haberse sentido discriminado al menos alguna vez durante el último año, principalmente por su condición socioeconómica (39%), apariencia física (34%) o edad (24%).

Las prioridades para mejorar la convivencia apuntan principalmente a recuperar el respeto en las relaciones cotidianas, mencionado por un 38%, y fortalecer la educación cívica en las familias y los colegios, con un 37%.

La responsabilidad de enseñar a convivir recae especialmente en la familia (97%) y el sistema escolar (75%), muy por encima del Estado (14%) y los medios de comunicación (9%).

Cámaras y patrullajes militares: el respaldo a medidas de seguridad

La demanda por recuperar el respeto y fortalecer la educación convive con un amplio apoyo a medidas de regulación y vigilancia.

Un 81% de los encuestados aceptaría instalar cámaras con reconocimiento facial en espacios públicos, mientras que un 73% respalda que los menores de 16 años no puedan permanecer en la calle sin un adulto después de la medianoche.

En materia de seguridad, un 66% está de acuerdo con que militares patrullen las calles. Sin embargo, la ciudadanía también establece límites: un 61% rechaza prohibir las manifestaciones en la vía pública y un 75% se opone a facilitar el porte y uso de armas.

Seguridad pero con límites

El respaldo disminuye cuando las medidas implican una intervención más directa en la privacidad: un 50% aceptaría que la policía revise mochilas y bolsos en la calle sin una razón específica, y un 46% apoyaría que el Estado revise conversaciones en redes sociales para prevenir delitos.

La encuesta fue aplicada en línea a 1.500 personas de 18 años o más de todo el país, entre el 9 y el 14 de octubre de 2026. El estudio utilizó un diseño no probabilístico por cuotas, con resultados ponderados por macrozona, sexo, edad, nivel educativo y quintil de ingresos.