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Las grietas que dejó el ácido debate por el límite de la reelección

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POR Gladys Pierola |

El Senado discutió por casi ocho horas y aprobó limitar la reelección de autoridades, pero sin “reatroactividad”. Altisonantes acusaciones cruzadas fueron la tónica.

Se sabía que no sería una discusión fácil, pero el ambiente que se vivió este martes 26 de mayo en el Senado a ratos se cortaba con cuchillo. La votación del proyecto que limita la reelección de parlamentarios, alcaldes, concejales y consejeros regionales se transformó en un festival de críticas cruzadas, no solo entre oficialismo y oposición, sino también al interior de las bancadas y de los partidos. De hecho, adjetivos como “vergonzoso” e “impresentable”, y denuncias de gestos “poco democráticos” fueron parte del debate. 

Luego de casi ocho horas de discusión virtual vía Zoom, se aprobó por 35 votos a favor, 7 en contra y 1 abstención (la del senador PS José Miguel Insulza) la norma que lleva 14 años de tramitación. Con esto, se permitiría que los senadores puedan ir a la reelección solo por una vez y en el caso de los diputados y autoridades locales, dos.

Sin embargo, el artículo transitorio clave -así llamado por varios parlamentarios- sobre la “retroactividad” para que la restricción se aplique desde el periodo vigente, no logró el cuórum requerido de 3/5; esto es, 26 votos. Con 22 votos a favor, 7 en contra, 12 abstenciones y 2 votos que no estuvieron (una “inhabilitación” de Alejandro Navarro y el de Álvaro Elizalde, quien reclamó después problemas de conexión), el articulado no pasó la prueba. 

Con ese resultado sobre la mesa, este miércoles 27 de mayo continuaron las críticas, en especial desde la Cámara de Diputados, pues es ahí donde llegará nuevamente el proyecto. Desde distintos sectores de oposición y de Chile Vamos ya anunciaron que rechazarán lo aprobado en el Senado, para forzar una Comisión Mixta donde se reponga el controvertido artículo, que de lograr los votos prohibiría a seis senadores y a 38 diputados competir nuevamente en las elecciones de 2021.

“Lo que sucedió en el Senado es simplemente inentendible para cualquiera persona común y corriente. El límite a la reelección es justo y necesario, pero su retroactividad es urgente para renovar la política”, dijo el diputado jefe de bancada de RN, Sebastián Torrealba

Desde la otra vereda, la crítica fue similar. “Lo que se aprobó en el Senado fue vergonzoso. Forzaremos una Comisión Mixta para reponer el corazón del proyecto”, explicó el diputado del PL, Vlado Mirosevic

¿El valor de abstenerse?

Una de las controversias que se dio el debate -que terminó cerca de las 00.30 horas del miércoles 27- fue  sobre el valor de abstenerse en una discusión así, donde varios calificaban como incumbentes y donde era clave alcanzar un cuórum mínimo. 

Las defensas fueron diversas e incluso se pidió una aclaración al secretario general de la Cámara Alta, Raúl Guzmán, para evaluar eventuales “inhabilidades”, lo que finalmente fue descartado. Luego vinieron los tira y afloja. Se acusó de “querer sacar por secretaría” a algunos competidores; del esfuerzo de conseguir un cupo y de que era la gente la que debía elegir. Incluso, algunos como la senadora Yasna Provoste (DC) o el senador Carlos Bianchi (IND) hablaron de que era una eventual Convención Constitucional la instancia para hablar de estos temas. 

“Esto no necesariamente condiciona la calidad de la política”, dijo el senador Juan Antonio Coloma (UDI).

Así, la mayoría de las bancadas se dividieron con varias críticas cruzadas. Las abstenciones del numeral 6, que hablaba precisamente de la “retroactividad”, fueron de los senadores Provoste, Francisco Chahuán (RN), Juan Antonio Coloma (UDI), Luz Ebensperger (UDI), Adriana Muñoz (PPD), Ximena Órdenes (IND- PPD), Jaime Quintana (PPD), Rabindranath Quinteros (PS) y Ena von Baer (UDI). Y también de tres de los seis senadores que eventualmente serían “afectados” por esta norma; Bianchi, Juan Pablo Letelier (PS) y Guido Girardi (PPD). Aunque este último aseguró en la discusión de este martes que no iría a la reelección. 

“Si tuviera la convicción que el límite a la reelección garantiza la renovación de la política, yo votaría con entusiasmo esta iniciativa, pero tengo la convicción de que eso es una falsedad absoluta”, explicó Letelier, quien suma 30 años en el Congreso: la mitad de ese tiempo como diputado y la otra mitad como senador. 

Varios de lo que promovían esta norma, como Felipe Harboe (PPD) o Felipe Kast (Evópoli), emplazaron a sus colegas por no querer que el límite se les aplicara a ellos mismos, sabiendo que abstenerse en esta votación era equivalente a rechazarlo. De hecho, algunos como Quintana o la presidenta del Senado, Adriana Muñoz, acusaron un “tono amenazante, nunca antes visto” para los que finalmente decidieron abstenerse.

“Lo que estamos haciendo no es regular para atrás, lo que vamos a establecer es que las normas al límite de la reelección también se nos van aplicar a nosotros, lo que a mi juicio corresponde para que tengamos autoridades electas, pero que tengamos tiempos de duración máximos para dar oportunidad a que otras personas también participen en la política”, dijo el senador Felipe Harboe, quien desde temprano criticó a sus colegas que querían restarse de la votación. 

El voto y los arrepentidos

Mientras algunos como el senador Alejandro Guillier (IND) aseguraban que se debía “hacer el gesto” porque lo que se requiere hoy es dar “señales de generosidad” al electorado, los dudosos o los que estaban derechamente en contra del artículo -calificado por varios como el corazón de la discusión- argumentaban que esto incluso “no era democrático”. 

En los votos en contra a la llamada “retroactividad” estuvieron los senadores, Pedro Araya (IND), José Miguel Durana (UDI), Alejandro García Huidobro (UDI), José Miguel Insulza, Jorge Pizarro (DC), Jorge Soria (PPD) y la presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe. 

“Si las urnas deciden reelegir, eso tiene que respetarse. Es inaceptable que esta norma se aplique retroactivamente. Es una sanción a quienes han sido elegido democráticamente en períodos anteriores”, comentó Durana, quien cumple su primer período en el Congreso. 

Un argumento similar usó el senador Pizarro, quien sería uno de los eventuales afectados de aprobarse la norma. “Colocar límite a ese ejercicio democrático como lo es el voto me parece que no es lo mejor para el funcionamiento de una democracia que quiere ser más participativa”, dijo. Incluso hizo hincapié en que el texto aprobado no tiene ninguna limitación para hacer el traspaso de la Cámara al Senado o viceversa. De hecho, perfectamente con esta norma un parlamentario podría estar igual 30 años en el Congreso: 12 en la Cámara y 16 en el Senado. 

Desde el oficialismo, voces como la Van Rysselberghe incluso advirtieron que, de aprobarse la relección con retroactividad, sería un error del “cual posteriormente nos vamos a arrepentir”.

“Entiendo que hoy el Parlamento y la política no están bien prestigiados, pero es indispensable para un sistema democrático. Hay que cuidarla [la democracia] y tratar de que esta situación que hoy se vive mejore, pero no creo que la mejora sea a través de la limitación de la reelección”, dijo la timonel de la UDI en entrevista con radio Agricultura.