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Un cuarto del actual Congreso no podrá repostular tras aprobarse el límite a la reelección

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POR Gladys Pierola |

La Cámara Baja aprobó el proyecto que se debatió por 14 años: 13 senadores y 37 diputados no podrán ir a la reelección.

Luego de 14 años de tramitación, el Congreso aprobó el proyecto que pone límite a la reelección de las autoridades, quedando listo para convertirse en ley. Este miércoles 3 de junio, y luego de un intenso debate, la Cámara de Diputados votó a favor por una amplia mayoría el texto que salió del Senado, superando con holgura los 3/5 de los votos de la Sala que se necesitaban.

Finalmente, los parlamentarios se inclinaron transversalmente por la interpretación que explicaron varios académicos y que apuntaba a que las restricciones para legisladores, alcaldes, concejales y consejeros regionales se aplicaban in actum, es decir, para quienes ejercen sus cargos en la actualidad, enterrando con ello la polémica que protagonizaron los senadores por la llamada “retroactividad”. 

De esta manera, la norma deja sin posibilidad de repostular a 37 de los 155 diputados, por cumplir tres periodos en el cargo y a 13 de los 43 senadores, por cumplir dos ciclos legislativos. Con esto, cerca de una cuarta parte (50 de 198) del Congreso actual no podrá ir por el mismo escaño en la próxima elección: ya sea en los comicios de 2021 o, en el caso de algunos senadores, en las elecciones de 2025. 

En el mundo municipal, la restricción será de dos reelecciones, lo que significa que, al igual que los diputados, las autoridades locales no podrán estar más de 12 años en sus cargos. Para el conteo final se considerará como período ejercido cuando hayan cumplido más de la mitad del mandato. Esto, para evitar que algún competidor que esté al límite de la norma, renuncie antes y vuelva competir con la idea de poner el contador en cero. 

Aunque se contabilizará sobre “periodos sucesivos” en el cargo, la norma si deja la puerta abierta para pasar de una Cámara a la otra: un parlamentario podría cumplir su período como diputado y luego postular al Senado, y viceversa. También, da la posibilidad para que un candidato pueda estar un período fuera y postule cuatro años después al mismo cargo. De hecho, este fue uno de los puntos que reclamaron sus detractores, pues aseguraban que más que renovación de la política, el proyecto daba pie para sacar por “secretaría” a varios competidores.

Ese argumento, por ejemplo, se escuchó este miércoles 3 de junio en boca de dos herederos políticos: los diputados Karim Bianchi, hijo del senador independiente Carlos Bianchi, y de Juan Antonio Coloma, (UDI) quien comparte el mismo nombre que su progenitor. Ambos fueron muy críticos del efecto de esta norma, que, según ellos, solo “ahoga la competencia”. De hecho, en los dos casos, sus padres no podrán ir a la reelección. 

“Es el camino fácil. Jubilar a otros sin darse cuenta de que muchos son parte de lo mismo. Es tan falsa esta ley que podría inhabilitarse con 16 años, pero igual se podrá perpetuar 28 años en el Congreso con un discurso falso, porque no limita la reelección”, dijo el diputado Bianchi.

Diputados versus senadores

“Gracias Senado por haberte equivocado y por haberle dado a Chile lo que este quería” fue la frase final de la intervención del diputado PS Marcelo Schilling. Como él, varios apuntaron sus críticas al “error” de lectura que tuvieron en la Cámara Alta.

De hecho, el diputado y presidente la Comisión de Constitución, Matías Walker, fue mucho más allá y señaló que el verdadero dilema que tenían que votar era si querían atrasar o no la norma, pues el riesgo de que se alargara la discusión en una Comisión Mixta era alta, según él. Incluso, el diputado DC aseguró que era un “peligro” que el Senado pusiera sus manos nuevamente en el proyecto.

“Si va a Comisión Mixta, me temo que la presidenta del Senado, con todo el cariño que le tengo, y por presión del grupo de senadores que se opuso a aprobar la norma transitoria, no cite nunca a la Comisión Mixta. Si lo dilataron ocho años, perfectamente lo pueden dilatar dos años más, cuatro años más. Ese es el peligro que tenemos que sopesar: el Senado”, agregó Walker. 

La respuesta de la presidenta del Senado, Adriana Muñoz (PPD) –quien estuvo entre los parlamentarios que se abstuvieron en el debate de la llamada “retroactividad“- no se hizo esperar. Muñoz señaló que Walker se equivocaba profundamente en su lectura. “Sus dichos expresan, además, duda y desconfianza sobre los liderazgos de mujeres. La misoginia opera a niveles muy sutiles. Que lamentable”, agregó la senadora. 

¿Sin trajes a la medida?

Dentro de los que apoyaban el límite a la reelección, una de las frases que se repitió era que esto lograba terminar “con los trajes a la medida”. La discusión no solo dividió a diputados y senadores, sino que también dejó varias grietas internas en partidos y bancadas. 

“Es una muy buena señal. No se puede establecer trajes a la medida. Establecer hacia el futuro y que no los regule a ellos. Es muy motivador para que tengamos una oxigenación de la política con nuevos liderazgos que son muy importantes para el país”, dijo el senador del PPD, Felipe Harboe, quien en medio de la tramitación de este proyecto se ganó más de una pelea interna en su bancada, pues varios acusaban que su indicaciones tenían nombre y apellido y apuntaban al senador Guido Girardi, quien en pleno debate confirmó que no sería candidato nuevamente.

De hecho, en el PPD hubo toda un controversia por cómo votaron los senadores de la bancada, incluidos los independientes, y que los enfrentó con los diputados y con la propia directiva de Heraldo Muñoz, quien se cuadró con la medida y destacó los resultados.

Desde Chile Vamos, los ánimos también quedaron divididos. Uno de los que sí celebró fue el senador RN, Andrés Allamand. “Después 15 años se acaban la eternización de los cargos en la política. Esto se aplica a todos por igual sin trajes a la medida y sin excepciones que no se justifican”, señaló. 

Sin embargo, pese a que muchos celebraron, en el Senado advirtieron un punto que no quedó claro. Nuevamente el senador y presidente del PS, Álvaro Elizalde -quien la vez anterior habló de la aplicación in actum por ser una propuesta de derecho público, pero no tuvo mucho eco entre sus colegas- planteó que se podría generar una controversia en la interpretación del texto aprobado. 

Elizalde puso como ejemplo la competencia del Servicio Electoral (Servel) para calificar las candidaturas, porque el límite se transformará en un requisito que, según él, no está considerado en las facultades del Servel. “Es evidente que se va a generar una controversia el día de mañana de cómo se interpretan la norma”, señaló.

Para el timonel del PS, los diputados adoptaron una interpretación sobre la aplicación del in actum que no tiene que ver con el espíritu de lo que se discutió en el Senado y que finalmente llevó al “error de interpretación” que acusaron abogados como Patricio ZapataJorge Correa SutilGabriel OsorioFrancisco Zúñiga y Fernando Atria

Esta vez, al menos lo escucharon más, y la mesa del Senado pidió a la Comisión de Constitución un informe técnico para despejar si hay otra vez una nueva diferencia.